salmista

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salmista

1. s. m. y f. RELIGIÓN Persona que compone salmos.
2. RELIGIÓN Persona que canta los salmos y horas canónicas en las catedrales y colegiatas.
3. s. m. RELIGIÓN Denominación que recibe el profeta David.

salmista

(sal'mista)
sustantivo masculino
religión persona que compone o que canta salmos Es el mejor salmista de la congregación.
Traducciones
Ejemplos ?
La teología judía está basada en la Biblia Hebrea, donde la naturaleza y mandamientos de Dios son revelados a través de las escrituras de Moisés, la Torá y las escrituras de los profetas, Salmistas y otras antiguas escrituras canonizadas, junto con la Torá conocida como la Tanaj.
La obra necesita 4 solistas vocales, 2 coros (principal y de ripieno), coro de sochantres o salmistas gregorianos y orquesta con maderas y metales a cuatro (doblados) y timbal.
Ante las situaciones de injusticia manifiesta y todavía más ante aquellas que se prolongan en el tiempo, los salmistas suelen recordar que se trata de una victoria aparente pues la dicha del malvado y la permanencia de esas situaciones inicuas serán temporales.
Si bien se solía fabricar en diferentes tamaños formando toda una familia instrumental, que incluía los pequeños bajoncillos para las tesituras más agudas, el modelo más típico reforzaba la línea del bajo de la polifonía en las capillas renacentistas (función de la que procede su nombre), sonando junto al resto de instrumentos de viento de los ministriles (cornetto, chirimía, sacabuche, flauta de pico) y acompañando a los salmistas en los oficios eclesiásticos.
El festival se caracteriza por ser un evento de ciudad, sin distinción de denominaciones y ha contado con la participación de artistas y salmistas de talla internacional como Marcos Witt, Pablo Olivares, Kyosko, Funky, entre otros.
Pero la gente susodicha y sus melifluos infatigables salmistas se equivocan de medio a medio, como voy a demostrarlo con hechos, que son argumentos sin vuelta ni revés; y con hechos que no han de proceder de la vida y milagros de la benemérita clase media que, por horror innato a su propia medianía, vive en perpetuo remedo aristocrático; ni tampoco de los anales de los sabañonudos gremios horteril, especiero y consortes, rebaño que ya viste frac, toma sorbete y baila con guantes los domingos, y forcejea y suda por eclipsar el brillo social de la clase media.