Ejemplos ?
Juan Carlos Gómez pedía, en ocasión memorable, que a ese monumento que muestra en vuestra plaza principal que “ también nosotros tenemos tradiciones históricas ” se adosaran las estatuas de Dorrego y Pedro I. ¿Sería para saldar la deuda que contrajimos porque nos otorgaron generosamente la Independencia?
Además de reparar las vías, instalaciones y equipo, su esfuerzo se encaminó a saldar la muy onerosa deuda pública ferrocarrilera que se contrajo durante el Porfiriato.
Hay que reconocer que los créditos obtenidos del Banco de México, si bien han desempeñado la importante función de evitar en el país, en determinado momento, los perjuicios de una grave depresión económica, no deben considerarse en condiciones de normalidad como el uso de una práctica para saldar deficientes del Tesoro.
Un campesino muy avaro tenía a su mujer en cama desde hacía dos meses, y acosado por los vecinos, se decidió a llamar al doctor: -Que me la cure o que me la mate, le he de pagar peso sobre peso. La vieja falleció, y a poco, apareció el galeno a saldar su cuenta.
En el país hay valores; hay fortunas inmovilizadas en tierras, en edificaciones, en industrias; lo que no hay es un medio circulante que las represente, haciendo posibles y fáciles las transacciones civiles y comerciales; lo que no hay es moneda. Juan debe $10.000 –por ejemplo-, y posee una finca que quiere vender para saldar su deuda.
Y acude a su amigo: «Decreta el rey que sea crucificado para así saldar el delito que cometí, mas tres días me concede por ley por que a mi hermana casar pueda ver siempre que bajo su poder tú quedes hasta que, una vez libre, yo regrese.
Don Juan Antonio, regordetón y risueño, hijo de las costas cantábricas, se reía de esos inútiles esfuerzos, conteniendo con admirable diplomacia a los clientes buenos que hubieran podido tener veleidades de saldar definitivamente sus cuentas, y dejando irse sin un gesto, a los clientes dudosos a quienes La Verde de Espinosa, o La Blanca; de Lissagaray, o La Colorada de Fulánez ofrecían libreta...
Sin embargo, si fuere necesario, haremos el sacrificio de todas las actividades constructivas en las que la nación ha entrado durante este período de Gobierno para afrontar los compromisos económicos que la aplicación de la Ley de Expropiación sobre intereses tan vastos nos demanda y aunque el subsuelo mismo de la Patria nos dará cuantiosos recursos económicos para saldar el compromiso de indemnización que hemos contraído...
El precio de venta de la mercancía producida por el obrero se divide para el capitalista en tres partes: la primera, para reponer el precio desembolsado en comprar materias primas, así como para reponer el desgaste de las herramientas, máquinas y otros instrumentos de trabajo adelantados por él; la segunda, para reponer los salarios por él adelantados, y la tercera, el remanente que queda después de saldar las dos partes anteriores, la ganancia del capitalista.
Me contó que todas las cartas de los emigrantes respiraban esperanza y alegría; que míster Micawber había enviado ya muchas veces pequeñas sumas de dinero para saldar sus deudas, « como debe hacerse de hombre a hombre; que Janet había vuelto al servicio de mi tía al establecerse esta de nuevo en Dover, y que, por último, había renunciado a su antipatía por el sexo masculino, casándose con un rico tabernero, y habiendo confirmado mi tía aquel gran principio ayudando y asistiendo a la novia y hasta honrando la ceremonia con su presencia.
Mi caso es un detalle en el gran propósito hegemónico; es, simplemente, una anécdota en los años ochentas: la eliminación aséptica de una incomodidad; el pago de cuentecillas por saldar.
No tengo la menor esperanza de saldar jamás mi deuda de gratitud para con él, pues vela hace ya muchos años por la salud de mis hijos, los ha asistido siempre con éxito y aprovecha además cualquier ocasión que se presenta para colmarlos de regalos.