saduceo

(redireccionado de saduceos)

saduceo, a

1. adj. HISTORIA Del saduceísmo la doctrina saducea negaba la inmortalidad del alma.
2. adj./ s. HISTORIA Que profesa el saduceísmo los saduceos no creen en la resurrección de los cuerpos.

saduceo, -a

 
adj.-s. rel. Díc. del individuo de cierta secta de judíos de la aristocracia sacerdotal, que interpretaban la Biblia racionalmente y negaban la inmortalidad del alma y la resurrección de la carne.
Ejemplos ?
22.23. Aquel día se le acercaron unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección, y le preguntaron: 22.24. Maestro, Moisés dijo: Si alguien muere sin tener hijos, su hermano se casará con la mujer de aquél para dar descendencia a su hermano.
17. Entonces se levantó el Sumo Sacerdote, y todos los suyos, los de la secta de los saduceos, y llenos de envidia, 18. echaron mano a los apóstoles y les metieron en la cárcel pública.
Supo Misael que le habían flagelado. Habló con fariseos y saduceos, que se quejaban de la indulgencia del Pretor romano con el impostor.
39 Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de Magdalá. Mateo 16 1 Y LLEGANDOSE los Fariseos y los Saduceos para tentarle, le pedían que les mostrase señal del cielo.
Hechos 4 1 Y HABLANDO ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado del templo, y los Saduceos, 2 Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de los muertos.
El dogma de la inmortalidad del alma no se manifestó sino con el transcurso de los tiempos entre los fariseos. Los saduceos negaron siempre esta espiritualidad, esta inmortalidad y la existencia de los ángeles.
6 Entonces Pablo, sabiendo que la una parte era de Saduceos, y la otra de Fariseos, clamó en el concilio: Varones hermanos, yo soy Fariseo, hijo de Fariseo: de la esperanza y de la resurrección de los muertos soy yo juzgado.
16.1. Se acercaron los fariseos y saduceos y, para ponerle a prueba, le pidieron que les mostrase una señal del cielo. 16.2. Mas él les respondió: Al atardecer decís: "Va a hacer buen tiempo, porque el cielo tiene un rojo de fuego", 16.3.
En ocasiones se sirve de los libros santos para declarar que es el enviado de Dios y Dios mismo; de ellos toma argumentos para instruir a sus discípulos y para apoyar su doctrina; defiende sus testimonios contra las calumnias de sus enemigos, los opone a los fariseos y saduceos en sus respuestas y los vuelve contra el mismo Satanás, que atrevidamente le solicitaba; los emplea aun al fin de su vida y, una vez resucitado, los explica a sus discípulos hasta que sube a la gloria de su Padre.
Los discípulos, al pasar a la otra orilla, se habían olvidado de tomar panes. 16.6. Jesús les dijo: Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos. 16.7.
17 Entonces levantándose el príncipe de los sacerdotes, y todos los que estaban con él, que es la secta de los Saduceos, se llenaron de celo; 18 Y echaron mano á los apóstoles, y pusiéronlos en la cárcel pública.
Finalmente, cuando la inmortalidad del alma fue un dogma aceptado, lo que probablemente había empezado en los tiempos de la cautividad en Babilonia, la secta de los saduceos persistió en creer que no había ni penas ni recompensas después de la muerte y que la facultad de sentir y de pensar perecía con nosotros, como la fuerza activa, el poder de andar y digerir.