Ejemplos ?
Hubiera querido llevarse el cadáver a casa, pero al serle imposible cogió la cabeza lívida, con los cerrados ojos, y besando la fría boca sacudió la tierra adherida al hermoso cabello.
Comprendió que era el Conejo que subía en su busca y se echó a temblar con tal fuerza que sacudió toda la casa, olvidando que ahora era mil veces mayor que el Conejo Blanco y no había por tanto motivo alguno para tenerle miedo.
Era el árbol que de niños habían plantado él y Molly. El manzano sacudió sus aromáticas hojas. Cayeron en su frente ardorosa, y la refrescaron; cayeron en sus labios sedientos, y obraron como vino y pan reparadores; cayeron también sobre su pecho, y le infundieron una sensación de alivio, de deliciosa fatiga.
Emprendieron el vuelo en medio de la tormenta, y el compañero de Juan les sacudió de lo lindo con las tres varas; nunca había recibido el brujo en las espaldas una granizada como aquélla.
Y la Argentina en este sentido ha sido un poco conejillo de indias de lo que fueron las políticas de la década de los años 90, donde fue exhibida como una alumna ejemplar mientras llegaba a niveles de endeudamiento insoportables, mientras no producía bienes y servicios y realmente caía el nivel de generación de empleo, para finalmente desplomarse en el año 2001 en una crisis muy parecida, de carácter financiero, a la que sacudió al mundo en el tercer trimestre del año 2008.
Supremo Maestro Mago se apresuró, corrió aprisa para apoderarse de él; pero entonces el brazo de Supremo Maestro Mago fue asido violentamente por Principal Guacamayo, quien al instante lo sacudió, lo arrancó bruscamente del omoplato.
No hemos sido, no hubiéramos podido ser, aún queriéndolo, espectadores impasibles – fríos y ávidos - del tremendo drama de conciencia y de sangre que sacudió durante tres años terriblemente a vuestras ilustres patrias.
Y cuando subió la escalera, hacia la cumbre del Congreso, y cuando volvió hacia la playa con la República en el pecho, ¿qué fue, Orinoco, aquella luz que te encrespó los músculos y te erizó los nervios y sacudió tus hondas fibras desde la planta de Maipures hasta el puño de Macareo?
Conduce a ese gurrapato al castillo de «Irás y no volverás», y cuidado que avises a mi compadre su llegada. El perro gruñó, se sacudió y se puso en camino.
195 las que a mí, ah triste, de mis extremas medulas a proferir se me obliga, desvalida, ardiente, de amente furor ciega, las cuales, puesto que verdaderas nacen de mi pecho más hondo, vosotras no queráis sufrir que el luto se desvanezca nuestro, sino que con la misma mente que sola Teseo a mí me abandonó, 200 con tal mente, diosas, se manche de muerte a sí y a los suyos.” Después que de su afligido pecho vertió estas voces, suplicio por unas salvajes acciones demandando ansiosa, asintió con su invicto numen de los celestes el regidor, con cuyo movimiento la tierra, y hórridas retemblaron 205 las superficies, y sus rielantes estrellas sacudió el cosmos.
Un tropel de criados acudió a nuestro encuentro. Ayudaron a mi tío a apearse y, en el porche, el propio francés le sacudió el polvo del pantalón con una servilleta.
El recibimiento dispensado por el comisario le ofuscó tanto que sacudió la cabeza y dijo muy digno, abriendo un poco los brazos: «Confieso que, después de observaciones tan afrentosas por su parte, yo no puedo añadir nada...», y se retiró.