Ejemplos ?
Una cosa vino, sin embargo, que lo curó, el remedio más amargo de cuantos existen, que sacude el cuerpo enfermo y el alma oprimida: el padre de Antón dejó de ser el comerciante más rico de Eisenach.
Ejemplares vendrán, risa en el fuego, cuando sepan que gané en las estadísticas. 24 En la esbelta cornisa de los árboles mi nuevo corazón se posa y ufano de las hojas pasajeras se sacude de ramas pajareras.
Es más doloroso para este puerto que ante una pupila desinteresada, prevenida a mirarlo estéticamente, su nota más vigorosa y cumplida, la que mejor se prende en la memoria y más sacude la fantasía consiste en unas lanchas boniteras vizcaínas que siempre hay en él surtas.
Sopla, vendaval, sopla sobre mi cantil abrupto, sobre los valles, en los abismos, gira en torno de las montañas; derriba esos cuarteles y esos santuarios; destruye esos presidios; sacude esa resignación; disuelve esas nubes de incienso; quiebra las ramas de esos árboles en que han hecho sus liras los opresores; despierta a esa ignorancia; arranca esos dorados que representan mil infortunios.
Por eso creo que es imprescindible replantear desde Occidente estrategias y políticas diferentes respecto de Medio Oriente, porque corremos el riesgo de que diciendo defender valores terminemos finalmente, a través de estrategias equivocadas atacando esos valores, profundizando la crisis y que sucedan hechos como el que sucedió en Bengassi, donde tenemos que lamentar la muerte de un diplomático, cualquiera sea su origen, en este caso un embajador estadounidense, cosa que no sucedía desde hacía muchísimo tiempo. Similar situación podría describirse respecto de la otra gran crisis que aparentemente de carácter económico sacude al mundo.
Es tanta la estrechez, que ni un árbol allí se ubica; y si hubiese una Higuera, de acera a acera cubriría. Pero el Sol sí que irrumpe, alumbrando a la vecina, que sacude en el balcón, el mantel lleno de migas.
Ya es la hora de la conciencia y del pensar profundo: cesó el trabajo afanador, y al mundo la sombra va a colgar su pabellón. Sacude el polvo el árbol del camino, al soplo de la noche; y en el suelto manto de la sutil neblina envuelto, se ve temblar el viejo torreón.
-Y usté preguntón. Y es que el mejor día le echo una zurriascá de latín que no se la sacude en todo el año... Porque yo también...
Pasó así tan largo tiempo, que pudiera haberse duda de si es hombre, o solamente mentida ilusión nocturna; pero es hombre, y bien se ve, porque con planta segura, ganando el centro a la calle, resuelto y audaz pregunta: "¿Quién va?", y a corta distancia el igual compás se escucha de un caballo que sacude las sonoras herraduras.
La anuncian distantes Los ecos confusos del viento que vuela; sutil, diligente, retoza en el prado, se lanza a la aldea, Recorre Las calles, tropieza en Los muros, sacude Las puertas, y en calles y prados exclama triunfante: Ya vienen !
El niño aceza, acurrucado en su escondite. El agua cae a torrentes y la noche se inicia. La hembra se sacude al rato. Da un corcovo y se encabrita.
El de la bolsa, mustio y cabizbajo, llega hasta los incensarios, y dándoles a entender que no hay más por entonces, sacude encima de ellos el polvo que aquélla conserva entre sus pliegues, y por eso le inciensan de nuevo y le adoran postrados.