Ejemplos ?
Y como decía lo hacía; y ¡cuántas veces Marcelino Pérez, Juan Carballo, Martín Aguirre, Miguel Aguilera (a) el Diablito, Gregorio de la Peña y otros bizarros oficiales del N° 9, no saborearon así las fritangas preparadas por la patriota doña Mercedes; la de los célebres ombúes de que dimos fe desde aquella época, y que aún se conservan, después de un siglo!
Pues es de advertir que como Perico hubiese dicho a don Juan, al ver que el almuerzo era servido por hombres, que a él, como estaba acostumbrado a que su mujer sirviese la comida, le gustaban más las mujeres que los hombres para aquellas cosas, don Juan había creído complacerle mandando que las mejores chicas de casa (donde las había del rechupete) sirviesen la comida. -Ea -dijo don Juan, después que saborearon el café y purearon en grande-, ahora nos vamos a oír un poquito de música y canto.
Ocurriome por el momento pensar que el chocolate de los teatinos (nombre que primitivamente se dio a los clérigos regulares de la orden de San Cayetano, y con el que más tarde se engalanó también a los jesuitas) debió ser indigesto; pero viejos que lo saborearon, acompañado con bizcochuelos de Huancayo, me sostuvieron que sus paternidades lo gastaban del Cuzco, con canela y vainilla, cacao legítimo, sano y nutritivo.