Ejemplos ?
Si no hubiera atendido a todas las emociones, valores y saberes que dieron ellos a mi vida personal, acaso se habría convertido mi existencia en la de cualquier vano escritor cínico de best-sellers, perdón, grandes mercachifles de libros engañones.
En otro lugar del antiguo ANAHUAC, el nene TEMILOTZIN dormía muy tranquilo en su TECPAN de TLATELOLCO y como todos los niños de aquellos tiempos, también soñaba con los relatos de CUAUHTLATOATZIN, el gran narrador de fantasías llenas de saberes y experiencia.
Y no es que se nieguen determinadas enseñanzas de los currículos escolares; no existe un contenido que esté ausente de importancia, sino que tales saberes han de corresponderse con el mundo de significaciones que los alumnos posean o se encuentren viviendo.
Sólo nuestros abuelos AZTECAS-MESHICAS-TENOCHCAS, que así se les llamaba según la fase por la que atravesaba su peregrinación: Al iniciar, AZTECAS; al caminar, MESHICAS; al llegar, TENOCHCAS, habían comprendido, junto con los hermanitos de TEZCOCO, la necesidad de reunir, darle vida y fecundar aquello que corría el riesgo de perderse y que constituía una herencia maravillosa de saberes.
El Foco Introductor arranca con cuestionamientos en torno al tema vital emanado del mundo de significaciones y de experiencias del alumnado en relación con un contexto emergente, se apoya en los saberes personales y previos de los estudiantes; crea dudas y retos cognitivos; se desenvuelve por medio de transacciones conversacionales que mediante negociaciones de significados llegan a la interacción simbólica que genera variables en el Foco Expansor.
Y de esta práctica, apoyada en las vivencias y experiencias del educando, en sus saberes, entonces sí, hacerlo descubrir conceptos e informaciones, como por ejemplo, las reglas que generan los enunciados con lo cuales el estudiante puede construir mejor sus discursos y sus textos.
La teoría, en fin, es una perspectiva de saberes elaborados racionalmente y un marco de referencia para la explicación científica.
Vygotski y a partir de ellos fueron diseñando cuerpos teóricos y modelos epistemológicos para comprender mejor cómo principian a leer niños y niñas; aplicaron las aportaciones que se iban denominado psicogenéticas en arduos trabajos descriptivos y mostraron lo que yo había sospechado desde mis primeras contribuciones a la pedagogía de la lengua, sin becas ni apoyos: niños y niñas enfrentan la “escrituridad” o “letridad” o “un mundo letrado” con sus propias formas de pensar de acuerdo con su edad, sus capacidades y sus saberes, que se ven favorecidas por el entorno sociocultural en el que se desenvuelven; con lo cual, lo psicogenético, se fue volviendo psicosociogenético.
Al convivir con los problemas cotidianos de la comunicación y de lo que se necesita aprender para ello, los educandos podrán desarrollarse plena y holísticamente, pues todos los retos de aprendizaje responderán a su propia voluntad y a sus deseos de contribuir a la satisfacción de los saberes socializados y concretados en logros visibles: productos de sus conocimientos que desde hace tiempo he venido denominando objetos-lenguaje y que circularán libremente por las comunidades.
Pero gracias a su tesón, a su enorme voluntad, se encontraban logrando una síntesis maravillosa de los más espléndidos saberes acumulados hasta su tiempo.
El pensar lógico se reveló, por tanto, como una forma del conocimiento y fue la base del saber, del mundo de los saberes, o episteme .
350 de la Constitución de la República del Ecuador señala que el Sistema de Educación Superior tiene como finalidad la formación académica y profesional con visión científica y humanista; la investigación científica y tecnológica; la innovación, promoción, desarrollo y difusión de los saberes y las culturas; la construcción de soluciones para los problemas del país, en relación con los objetivos del régimen de desarrollo; Que, el Art.