rutina

(redireccionado de rutinas)

rutina

(Del fr. routine.)
1. s. f. Modo de hacer las cosas por costumbre y sin pensarlas se pasa el día viendo la televisión por pura rutina; aprovecha las vacaciones para huir de la rutina diaria. hábito
2. INFORMÁTICA Secuencia de instrucciones que permite controlar el desarrollo de una función u operación necesarias para resolver un problema determinado. programa

rutina

 
f. Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas.
Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.
inform. Secuencia de instrucciones que cumplen una función programada.

rutina

(ru'tina)
sustantivo femenino
1. hábito adquirido de hacer las cosas sin necesidad de reflexión todos los días la misma rutina
2. habilidad que es adquirida por la costumbre Practico una rutina de malabares.
que forma parte de las actividades normales El guardia hace una inspección de rutina.
Traducciones

rutina

routine

rutina

běžný postup

rutina

rutine

rutina

rutiini

rutina

routine

rutina

rutina

rutina

決まりきった仕事

rutina

정해진 과정

rutina

routine

rutina

rutine

rutina

rutyna

rutina

rotina

rutina

rutin

rutina

กิจวัตรประจำ

rutina

sıradan

rutina

hoạt động thường xuyên

rutina

常规

rutina

рутинни

rutina

SFroutine
por rutinafrom force of habit
rutina diariadaily routine

rutina

f. routine.

rutina

f routine; (bot) rutin; — diaria or cotidiana daily routine
Ejemplos ?
No tienen variación de principio en sus investigaciones; lo más que hacen, cuando se ven excitados por algún caso insólito, por alguna extraordinaria recompensa, es extender o exagerar sus viejas rutinas de práctica, sin modificar sus principios.
Cada sabio expone su teoría, aunque todos ellos están acordes en reconocer como una de las causas principales la mala organización de nuestro modo de vivir, la malsana influencia de las rutinas seculares, de las costumbres, de todo el engranaje de la existencia moderna, que al cogernos en la cuna parece no tener otra misión que llevarnos cuanto antes al sepulcro.
Y siempre los mismos hombres, y siempre los mismos resabios, y siempre idénticas mañas, y siempre las mismas rutinas, y el presupuesto nacional subiendo, subiendo y subiendo de mano en mano, y sin cesar.
Hay que desengañarse, se necesita un partido que no se parezca en nada a los conocidos; que se salga de sus rutinas funestas y que, alivie el presupuesto; ese partido, llámese como quiera, será el mío».
Y, cosa extraña, al someterse la nación a un orden de cosas, enteramente nuevo, los mismos hombres de siempre vuelven a aparecer en escena con las mismas debilidades, con los propios resabios y las consabidas rutinas.
La vida cristiana intima, recogida, entrañable, hay qué ir a buscarla a tales cuales almas aisladas, que alimentándose del tradicional legado, no se dejan ahogar por esa balumba de fórmulas, silogismos, rutinas y cultos de molinillo chinesco.
Ciudadano Presidente: Será entonces el Congreso en pleno el que discuta, por interés de cada uno de sus miembros, senadores y diputados, las tareas que usted nos ha reseñado: de un año de lucha, de un año de trabajo; de fecundo esfuerzo, de cambios; de aliento a las instituciones de educación superior y respeto a la autonomía; de abandonar el conformismo, la pasividad, las rutinas arcaicas, de entregarse en esta nueva moral ciudadana, de entregarse honestamente al servicio público, sin otro compromiso que el de servir a los intereses generales del país.
Acaso por eso son libros abiertos a la eterna lectura del magisterio; no se encierran en rutinas pedagógicas dictadas desde arriba por un determinado estado político, sino al amoroso deseo de educar para lograr una mejor humanidad, aunque sin duda, a veces, ideologías retardatarias dentro de otras progresistas, suelen vislumbrarse en algunas de sus páginas.
Queremos que la paz interior sea fruto del dinamismo de las fuerzas constructivas del país y no sólo ajuste precario de rutinas, intereses y egoísmos estériles.
Esta expansión sostenida no ha dejado de dar lugar a agudos problemas, de tal manera que el Presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, ha planteado la necesidad de introducir en el sistema educativo no simplemente parches o remiendos, o meras reformas limitadas; ha postulado toda una revolución: que deseche hábitos, venza intereses creados, elimine rutinas...
Los escollos que habrá que vencer no se nos ocultan: un cacicazgo que a pesar de todo perdura, sea cual fuere su naturaleza, primitiva o sofisticada; una ambigüedad entre función pública y negocio privado; un exceso de poder; una administración pública mandarinesca que pone trámite sobre trámite, albarda sobre aparejo, que enmaraña y empapela procesos, reserva decisiones intrascendentes y produce laberintos con aparatos paralelos; una burocracia de abejas con horror a la responsabilidad, que no queremos que, desbordando sus limites, se sirva de sus fuerzas, levante su propio poder, alimentado por su posibilidad de nombramientos y prebendas, por la fuerza de las rutinas...
Nuestro empeño se enfrenta a los rezagos acumulados de ayer, a los problemas del presente y a las posibilidades del mañana. Renunciamos a identificar la función administrativa con rutinas burocráticas.