rumboso


También se encuentra en: Sinónimos.

rumboso, a

1. adj. coloquial Que es generoso o espléndido tiene un padrino muy rumboso. rumbón
2. Que es ostentoso y pomposo. rumbático

rumboso, -sa

 
adj. fam.Pomposo y magnífico.
fam.Desprendido, dadivoso.
Traducciones

rumboso

sumptuous

rumboso

ADJ
1. [persona] (= generoso) → generous; (= espléndido) → big, splendid
2. [regalo] → lavish; [boda, fiesta] → big, showy
Ejemplos ?
-Es usted muy fino; pero está usted dispensado de esa atención. -Con franqueza, que en este punto quiero más pecar por rumboso que por encogido...
En el taller de joyería está Paco, un oficial enamorado perdidamente de Gracia, pero que al intentar cada dos por tres declararse, se siente cohibido por la actitud de ella hacia los hombres, por lo que trata de pedir ayuda a su amigo Pepe "el Chevalier", un muchacho rumboso, el cual trae de cabeza a más de una chica del barrio.
En la última década del siglo XIX, Díaz de Escovar y Lasso lo describen en su Historia del Teatro Español como "un teatro muy bonito y espléndidamente decorado, con una compañía excelente y un empresario muy rumboso".
Siguiendo el contexto el 'rumboso' empresario resulta ser Eduardo López que, al perder a la tiple Rosa Fuertes al inicio de la temporada de 1894-95, se hace con Luisa Campos, robándosela al Teatro Apolo, desde donde había cautivado al público madrileño.
-¿Y estás tú tamién enterao de que el padre de la del Romero le tenía hipotecáo al Zamora el lagar y que ya estaba vencía la hipoteca? -No, señor, que eso no lo sabía el hijo de mi padre, el señor Paco el Rumboso.
Ítem mandó que el primer toro después de estoqueado se obsequiase al cochero y fámulos del virrey, para que éstos sacasen provecho del cuero y de la carne. Para rumboso D.
Diego de Almagro, siguió la infausta bandera de éste, y cayó en la desgracia de los Pizarro, que le confiscaron su fortuna, dejándole por vía de limosna el desmantelado solar de judíos, y como quien dice: «basta para un gorrión pequeña jaula». San Millán, en sus buenos tiempos, había pecado de rumboso y gastador; era bravo, de gentil apostura y generalmente querido.
Su majestad, que como gastaba de lo ajeno (pues había venido poco menos que con un trapo detrás y otro delante), era muy rumboso, le señaló una oncita de oro mensual.
Estos sitios fueron poco a poco democratizándose, y la gente de copete dejó de concurrir a ellos, hasta que en 1773, y favorecido por el rumboso virrey Amat, un italiano o francés, llamado Francisquín, estableció en la calle de la Merced un café (el primero que tuvimos en Lima) que podía hacer competencia al mejorcito de Madrid.
Los malsines acompañaron al de Leyva y le confesaron que doña Elvira los había comisionado para que lo cosiesen a puñaladas, pero que ellos no tenían entrañas para hacer tamaña barbaridad con tan rumboso mancebo.
-preguntó un hombre con la ruana terciada, acercándose a una de las ventanas. Parece -añadió-, que el alcalde las echa de rumboso...
El padre Mendoza era lo que se entiende por un fraile rumboso; así es que, para el presunto obispo de Caracas y sus dos familiares, alistó las mejores celdas del convento, engalanolas con cortinas de seda, aguamanil y otros utensilios de plata, sillones de cuero de Córdoba con tachuelas de esmalte, mesas de aromática madera, de la montaña y cama de nogal con mullidos colchones de plumas.