rubicundo

(redireccionado de rubicundas)

rubicundo, a

(Del lat. rubicundus. )
1. adj. De color rubio rojizo.
2. Que tiene buen color y aspecto saludable volvió rubicundo de sus vacaciones en la montaña. sonrosado
3. Se aplica al pelo que es de un color rojizo. pelirrojo
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

rubicundo, -da

 
adj. Rubio que tira a rojo.
Díc. de la persona de buen color y aspecto saludable.
Díc. del pelo que tira a colorado.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

rubicundo, -da

(ruβi'kunðo, -ða)
abreviación
1. que es de color rubio rojizo Pintó su habitación con un color rubicundo muy feo.
2. pelo que es de color rojizo La nieta tiene el mismo cabello rubicundo que su madre.
3. persona que tiene buen aspecto y buen color Estaban rubicundos tras el día de campo.
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Traducciones

rubicundo

rubicondo

rubicundo

Ruddy

rubicundo

رودي

rubicundo

红润

rubicundo

紅潤

rubicundo

ADJ
1. [cara] → ruddy; [persona] → ruddy-faced
2. (= rojizo) → reddish
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
El rostro lo ocultan bajo artísticas máscaras de madera, rubicundas, que reflejan el semblante de un personaje español bien parecido, unas con bigote y barba, otras lampiñas.
Sus patillas eran como las que todavía usan los agrimensores provinciales y comarcales, los arquitectos y los médicos de regimiento, igual que los funcionarios de policía y, en general, todos esos caballeros de mejillas rubicundas y sonrosadas que suelen jugar muy bien al boston: son unas patillas que bajan hasta media cara y llegan en línea recta a la misma nariz.
-insistí. Y al preguntar me fijé, por centésima vez, en las huellas, que me parecieron más abultadas y rubicundas que de costumbre.
De espíritu aventurero, soñaban con alguna comarca virgen, que no hubiese todavía sido manoseada, y atraídos, desde su tierra árida y fría, por la seductora antítesis de la exuberancia tropical, pensaron en hacer tostar por el sol ardiente de la América meridional sus rubicundas caras enrojecidas por los vientos helados de los montes Grampians.
Hasta que lo lograron, los pantanos y las calles ya estaban manchados de sangre indígena que algún día les sirvió y que nunca pensaron en defraudarlos, siempre fieles hasta que sus vidas corrieron peligro... Don Alfonso Pereira, considerado un caballero de la alta sociedad de Quito, de mejillas rubicundas y lustrosas.
Como muestra la miniatura, María tenía, al igual que sus padres, una complexión pálida, ojos azules muy claros y pelo de color rojo o rojizo-dorado. También poseía mejillas rubicundas, un rasgo heredado de su padre.