rouge

rouge

(Voz francesa.)
1. s. m. Argent.,, Chile INDUMENTARIA Y MODA Lápiz de labios.
2. Chile INDUMENTARIA Y MODA Colorete, cosmético que se aplica a las mejillas para darles color.

rouge

(ruʃ)
sustantivo masculino
cosmético para colorear los labios No me gusta este color de rouge.
Ejemplos ?
Antes que se me olvide, y hablando de otra cosa: En el teatro Les Buffes Parisiennes se está representando desde Navidad una revista cómica titulada Roland à rouge veau, parodia de la famosa ópera de Mermet Roland á Roncesvaux, cuyos dos títulos se pronuncian lo mismo, y, sin embargo, como tú sabes, significan cosas muy distintas.
Lo vieron en Saint Pol, en Lescure, en el monte Gargan, en la Rouge Mare, y en la plaza del Gaillard bois; en la calle Maladrerie, en la calle Dinanderie, delante de Saint Romain, Saint Vivien, Saint Maclou, SaintNicaise, delante de la Aduana, en la Basse Vieille Tour, en los Trois Pipes y en el Cementerio Monumental.
Subía de nuevo las calles, llegaba a la «Croix Rouge»; recogía sus zuecos que había escondido por la mañana debajo de un banco y se acomodaba en su sitio entre los viajeros impacientes.
Una mañana que acababa de salir, según su costumbre, bastante ligera de ropa, empezó a nevar de pronto; Carlos, que observaba el tiempo desde la ventana, vio al abate Bournisien que iba para Rouen en el cochecito del señor Tuvache. Entonces bajó para confiar al eclesiástico un grueso chal para que se lo entregara a Madame nada más llegar a la «Croix Rouge».
Por lo cual Emma creyó conveniente alojarse siempre en la «Croix Rouge», de modo que las buenas gentes de su pueblo que la veían en la escalera no pudieran sospechar nada.
Por fin, a las once, no aguantando más, Carlos enganchó su caballo, saltó al pescante, fustigó al animal y hacia las dos de la mañana llegó a la «Croix Rouge».
Después, volviendo a la «Croix Rouge», se echó en su cama, en la pequeña habitación del segundo, donde colgaban las estampas de la Tour de Nesle .
Compró plumas de avestruz, porcelana china y arcones; pedía prestado a Felicidad, a la señora Lefrançois, a la hotelera de la «Croix Rouge», a todo el mundo, en cualquier lugar.
Se sentía perdida, rodando al azar en abismos indefinibles; y al llegar a la «Croix Rouge» casi le dio alegría encontrar al bueno del señor Homais, que miraba cómo cargaban en «La Golondrina» una gran caja llena de productos farmacéuticos.
A las quejas sobre el terrorismo, que se decía estar organizado en Lyon y en los departamentos vecinos, Baraguay d'Hilliers contestó así: «Prefiero el terror blanco al terror rojo» ( J'aime mieux la terreur blanche que la terreur rouge ).
Va a dar el golpe en Rouen. La diligencia bajaba al hotel de la «Croix Rouge» en la plaza Beauvoisine. Era una de esas posadas que hay en los arrabales provincianos...
Al dejar la víspera por la noche al señor y a la señora Bovary, León los había seguido de lejos en la calle; después, habiéndolos visto pararse en la «Croix Rouge», dio media vuelta y pasó toda la noche meditando un plan.