rotundidad

rotundidad

s. f. Calidad de rotundo contestó con rotundidad a sus preguntas; negó haber participado en el robo con rotundidad.
NOTA: También se escribe: rotundez, rotundidez
Traducciones

rotundidad

SF
1. [de negativa] → flatness; [de victoria] → clearness, convincing nature
2. (= redondez) → rotundity
Ejemplos ?
Entre los logros de la serie se pueden señalar la precisión en la técnica de la pincelada, aplicada con decisión y obteniendo una clara definición de pliegues y rotundidad en las formas, de carácter abocetado y geométrico y en el acierto de la composición, que obtiene un efecto teatral y espectacular situando el punto de vista bajo y dotando de cierta naturalidad al gesto de las figuras, estilema propio de la pintura posterior de Goya.
Aunque la ciudad de Cartagena contó desde antiguo con un castillo tal y como citan las fuentes romanas, no puede afirmarse con rotundidad que se trate del existente en la cima del cerro de la Concepción, dado que los restos más antiguos del mismo, aun con materiales romanos, datan de la época de la dominación musulmana.
Su acusado hieratismo de talle y cabeza y su sobriedad expresiva la alejan, definitivamente, de la rotundidad barroca tan cargada de dramatismo, acercándola a la serenidad y equilibrio renacentistas.
Supuestamente, su asistente le oyó decir sus últimas palabras cuando lo llamó para que saliese de su habitación, preguntándole si quizá le gustaría ver Vidas rebeldes en la televisión, a lo que Clift contestó con rotundidad: «No, en absoluto».
Las dos torres que flanquean la plaza, que proporcionan un ambiente de estilo barroco, miden 74 metros de altura, y crearon disgusto entre los académicos por rivalizar en altura con la Giralda. La fuente central, obra de Vicente Traver, ha sido muy cuestionada porque rompe la rotundidad de vacío de la plaza.
Podría citarse como precedente del salto con pértiga, igual que se hace con Filípides para la maratón, pero el salto muy probablemente no existió: la referencia procede de Francisco López de Gómara, que no fue testigo ocular, y es desmentida con gran rotundidad por Bernal Díaz del Castillo, que sí estuvo allí, y que esgrime contundentes argumentos: ningún testigo se hubiera percatado del salto, ocupados como estaban en salvar sus vidas; la profundidad del agua y la anchura del canal salvado descartan la viabilidad de la acrobacia y, finalmente, el mismo Bernal no oyó a nadie mencionar el salto hasta mucho después de la conquista, con ocasión de la edición de unos libelos laudatorios para Alvarado.
Si descartamos, en este sentido, los interesantes estudios particulares sobre algún que otro film, los análisis a veces brillantes sobre algún aspecto de cierto autor o film, todos los todos los matices serán aceptables, pero, no obstante, la aseveración formulada al prin­cipio se impondrá con preocupante rotundidad.
Evidentemente, no. Y lo negamos con rotundidad por una razón muy sencilla: la imagen se bendijo en 1953, y no antes. Por lo tanto, no estaba preparada para procesionar en 1952.
La veracidad de la tesis dependerá de la validez del razonamiento con el que se ha extraído (esto será estudiado por Aristóteles al crear la Lógica) y de la veracidad de las hipótesis. Pero entonces debemos partir de hipótesis ciertas para poder afirmar con rotundidad la tesis.
La mayoría de los sonidos, efectos e ideas son brillantes; gran parte del aura es de canciones tranquilas en una calurosa noche de verano, y prácticamente todos los temas reflejan una especie de rotundidad intangible».
En efecto, a principios del siglo XI, hacia 1015-1017, existió en este lugar un vado junto al que se situaba un monasterio de Santa María de las Muelas, que hacia 1029, limitaba ya con un primigenio monasterio (Iglesia) de Sancta Cruçe, que Gonzalo Martínez Díez intuyó como Santa Cruz de Boedo y que en 2010 ha sido confirmado en un estudio sobre el Monasterio de Nuestra Señora María de las Muelas (actualmente Ermita de la Virgen de la Muela, San Cristóbal de Boedo) citado más abajo, identificándolo con rotundidad con esta villa del valle del Boedo.
Sullivan, Michel Launey). Y puede afirmarse con rotundidad que este sufijo nunca se transforma en -huac. El autor que dio esta etimología no hizo sino dar una opinión personal carente de base científica alguna.