rocín

(redireccionado de rocines)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con rocines: podadera

rocín

1. s. m. Caballo de poca alzada y de mala apariencia no podrás recorrer un trayecto tan largo con ese rocín.
2. Caballo de trabajo del carro tiran dos rocines. jamelgo
3. coloquial Persona tosca e ignorante mira si es rocín que no sabe cómo funciona un ascensor.
4. ir o venir de rocín a ruin coloquial Decaer o ir de mal en peor.
NOTA: También se escribe: rocino
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.

rocín

 
m. Caballo de mala traza y de poca alzada.
Caballo de trabajo.
fig.Hombre tosco e ignorante.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.

rocín

(ro'θin)
sustantivo masculino
caballo de mala apariencia o utilizado para trabajar atar los rocines al arado
Kernerman English Multilingual Dictionary © 2006-2013 K Dictionaries Ltd.
Sinónimos

rocín

sustantivo masculino
caballo*.
Rocín se aplica especialmente a los caballos de mala raza y de poca altura.
Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

rocín

roncin

rocín

ronzino

rocín

SM
1. (= caballo) [de trabajo] → hack, nag (Cono Sur) [de montar] → riding horse
2. (Andes) (= buey) → draught ox
3. (= persona) → lout
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Pero el séquito del prefecto pareció darse cuenta de aquel apuro, y los dos rocines emparejados, contoneándose sobre la cadeneta del bocado, llegaron a trote corto ante el peristilo del ayuntamiento justo en el momento en que la guardia nacional y los bomberos se desplegaban al redoble del tambor, y marcando el paso.
Ante la Panadería, del balcón del rey debajo y de espalda a la barrera en la arena del estadio, la guardia tudesca en ala, parece un muro de paño rojo y jalde, con cornisa hecha de rostros humanos, sobre la cual vuelan plumas en lugar de jaramagos, y brillan las alabardas heridas del sol de mayo. Los alguaciles de corte con sus varas en la mano, a la jineta en rocines, están en fila a los lados.
Volvió a ver en su imaginación la feria, los relucientes ijares de los bueyes, la mansa mirada de las vacas, el triste pelaje de los rocines, y oyó la fresca voz de Casildita del Pazo, que le decía con el arrastrado y mimoso acento del país: -¡Ay, déme el brazo, por Dios, que aquí no sé andá con tanta gente!
Por fin, una vez enganchados en la diligencia seis rocines en vez de cuatro, porque las dificultades aumentaban con el mal tiempo, una voz desde el pescante preguntó: —¿Han subido ya todos?