retazo

(redireccionado de retazos)
También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con retazos: retaso

retazo

1. s. m. Pedazo de tela sobrante con estos retazos haré trapos para limpiar. retal
2. GANADERÍA Trozo de cualquier cosa. porción
3. Fragmento de un texto o un discurso la prensa reproduce algunos retazos del discurso inaugural. pasaje
4. Méx. GANADERÍA Pedacería de carne de res.

retazo

 
m. Retal o pedazo de una tela.
fig.Trozo o fragmento de un razonamiento o discurso.

retazo

(re'taθo)
sustantivo masculino
1. trozo de tela que sobra Hizo un pantalón a su hijo con un retazo de denim.
2. trozo de un discurso o texto Los periodistas desvirtuaron el objetivo de su discurso porque publicaron sólo un retazo.
3. pedazo o trozo de cualquier cosa Con los retazos de los vegetales hizo una sopa exquisita.
Sinónimos

retazo

sustantivo masculino
Traducciones

retazo

ritaglio

retazo

SM
1. (Cos) → remnant, bit, piece retazossnippets, bits and pieces
a retazosin bits
2. (Caribe) → bargain
Ejemplos ?
Sabrían que su alto engreimiento es minúsculo residuo de lo inmenso donde todo es más grande que la rabia de querer rellenar sus huecos indivisos de farsantes reyes con los retazos de sus carnes frías.
Me acerqué a ellas y seguí andando justo a lo largo de la raya que su flujo y reflujo dejaba en la arena gruesa, salpicada de retazos de largas plantas marinas, restos de caracolas y cintas serpenteantes de los carrizos.
Dentro de su cerebro surgían escenas que no eran del todo inventadas, pues procedían de sermones escuchados a retazos, de ideas recogidas aquí y allí, de alguna conversación suelta, de algún «Nacimiento» exhibido en el locutorio de las monjitas para regocijo de los pilletes del barrio.
Y terminaba rompiendo de golpe los ciento sesenta retazos de baraja, exclamando con aire de triunfo: «¡Esto sólo lo hago yo, el comandante Santalla!».
Ésta -que se llamaba Margarita- se crió de milagro; el padre la alimentó con vasitos de leche y sopas, ayudado de las vecinas compasivas, que eran todas en aquel barrio del Jardín, y jugando con recortes de suela, retazos de cordobán, leznas y martillos, la muchacha creció; fue espigando, formándose, engruesando, echando carnes y lozaneando lo mismo que albahaca en tiesto o rosa en rosal.
Y, mientras tanto, la pobre alma en pena a la puertas del cafetín, con la garganta abrasada por el amílico y el corazón en un puño, oyendo de cerca las bromitas de sus amigachos y a lo lejos las canciones del corro de Pepeta, unos retazos de zarzuela repetidos con monotonía abrumadora.
II Las tierras labrantías, como retazos de estameñas pardas; el huertecillo, el abejar, los trozos de verde oscuro en que el merino pasta, entre plomizos peñascales, siembran el sueño alegre de infantil Arcadia.
Su programa estaba compuesto de retazos superficialmente hilvanados de ideas pequeñoburguesas arrebañadas de acá y de allá: igualdad de las clases (!), abolición del derecho de herencia como punto de partida del movimiento social (tontería saintsimonista), el ateísmo como dogma obligatorio para los miembros de la Internacional, etc., y en calidad de dogma principal la abstención ( proudhonista ) del movimiento político .
Se declara por necio con felpa y papagayo al que tirando de la gravedad como el zapatero del cordobán, habla en tono tan bajo y pausado y a lo ministro que parece saludador de cuya presencia en vez de despacho y alivio sacáis confusión y el andar buscando retazos de razones perfectas unas con otra con más sentidos y dificultades que un algebrista güesos de pierna o brazo quebrado y otros mil géneros de necedades que por diferentes modos se trae entre manos advertencias y groserías, hijos, nietos y biznietos y descendientes de los monstruos atrás referidos, tan fáciles de conocer como difíciles de entender ni enmendar, cuya nota y conocimiento queda al diestro lector.
Es cierto que eran retazos pequeños, en proporción; a más, en toda la llanura en que galopaban y que se extendía entre la costa del arroyuelo y la larga y alta loma que hacía resplandecer en el horizonte sus faldas de color verde obscuro, un pasto tupido, alto, delgado, algo duro, pero entreverado con otros más tiernos, y muy florido, ondeaba como trigal, bajo el soplo suave del vientito otoñal.
¿ Qué fe podemos dar, dicen los incrédulos, á estos retazos de cuentos pueriles, amontonados sin orden y sin gusto por los mas ignorantes y los mas imbéciles de todos los hombres?
El arroyo, ancho de veinte metros, hondo de tres, corría con mucha fuerza, cubría sus barranquitas, llenando las lagunitas y las cañadas a lo largo de él, donde se veían juncos. Los retazos donde había duraznillos estaban todos tapados por una capa de agua de algunos centímetros.