Ejemplos ?
40 Todas las villas de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los Levitas, fueron por sus suertes doce villas.
La melena a la espalda iba esparcida y lasciva la brisa le da asalto. Restaban quietos mar y grandes vientos, quizá a tanta beldad ambos atentos.
Pero Requesens desechando este tímido consejo, mostró tanta constancia, y tanta fecundidad de recursos, y dirigió con tanto acierto las pocas fuerzas que le restaban, que hizo en todos los puestos frente al enemigo, ganó la batalla de Monck, y otros muchos encuentros, y se apoderó de diversos fuertes importantes.
En Nueva Granada, 15 de las 22 provincias se habían adherido al gobierno de Colombia, y a los españoles sólo les restaban la fortaleza de Cartagena y el istmo de Panamá.
Los que no tuvieron solidaridad con México, los que vieron solo por su interés personal, los que no quisieron ver que, uno por uno, eran miles que sacaban su riqueza y restaban millones de millones a los recursos de la nación dirán que no somos patriotas.
"El día cuatro de dicho mes y año, hecha la señal prevenida por el cañón a la misma hora que el día antes, y congregándose prontamente en la Ramada, los Butalmapus, pasó su señoría a ella con sus acompañados, y tomando su asiento recibió el saludo y atenciones acostumbradas de los Caciques, continuando el Gobernador Curinagüel en los mismos términos que el día antecedente con los que aún restaban y no habían recibido sus palabras...
Larga demora es los nombres de la mitad de esa muchedumbre de varones decir: dos veces cien cuerpos restaban al combate, la Górgona al ver, dos veces cien cuerpos se arreciaron.
Ellas, con la costumbre suya (pues costumbre lo hiciera el uso), 345 golpes de duelo se habían dado; de las cuales Faetusa, de las hermanas la mayor, como quisiera en tierra postrarse, se quejó de que rígidos estaban sus pies; hacia la cual intentando venir la brilante Lampetie, por una súbita raíz retenida fue; la tercera, cuando con las manos su pelo a mesar se preparaba, 350 arranca frondas; esta, de que un tronco sus piernas retiene, aquella se duele de que se han hecho largos sus brazos ramos; y mientras de ello se admiran, se abraza a sus ingles una corteza y por sus plantas, útero y pecho y hombros y manos, las rodea, y restaban solo sus bocas llamando a su madre.
Se llegó entonces, durante el 19 y el 20 de noviembre, a la conclusión de que no era conveniente intentar un ajuste brusco en el techo de la banda, en virtud de las siguientes consideraciones: • Una devaluación brusca del peso no se justificaba ni económica ni política ni socialmente; • Tampoco había posibilidad de concertarla dentro del Pacto; • Si lo que se pretendía era abandonar el sistema acordado de desliz en las bandas cambiarias y pasar a la libre flotación del peso, eso significaba una modificación radical en el régimen cambiario, lo que exigía toda una nueva estrategia económica y de concertación; • No se podía elaborar e instrumentar esa nueva estrategia de política económica en los pocos días que restaban a mi administración...
Hasta la tarde Felicidad, cuando su esposo se despedía para marchar a la pequeña fábrica textil que él, como ingeniero, había organizado y que les proporcionaba los cómodos dineros que les restaban preocupaciones vulgares.
Sin embargo en la noche que siguió a Valmy, el genial Goethe que había asistido como testigo presencial a ese encuentro, ante el estupor de otras personas que le restaban toda importancia inmediata y ulterior...
Nuestros lectores tendrán de hoy en adelante, que prestar a cuanto les digamos, más atención, pues nuestra voz vendrá de otro mundo, y la voz del otro mundo es siempre voz de verdad”. Escribió estas líneas el doctor Florencio Varela, cuando le restaban trece días de vida.