Ejemplos ?
Con frecuencia pasaba allí largas horas, solo, poniendo etiquetas, empaquetando, y lo consideraba no como simple almacén, sino como un verdadero santuario, de donde salían después, elaboradas por sus manos, toda clase de píldoras, bolos, tisanas, lociones y pociones, que iban a extender su celebridad por los alrededores. Nadie en el mundo ponía allí los pies; y él lo respetaba tanto, que lo barría él mismo.
Diomedes, valiente en el combate, cerró con Eneas, no obstante comprender que el mismo Apolo extendía la mano sobre él; pues impulsado por el deseo de acabar con el héroe y despojarle de las magníficas armas, ya ni al gran dios respetaba.
Las visitas se efectuaron, de las ocho muchachas sólo faltaba una para que hubiesen pasado todas por la lista de los castigos, era la bella e interesante Sofía, acostumbrada a respetar todos sus deberes; por ridículos que pudieran parecer, los respetaba, pero Durcet, que había prevenido a Luisona, su guardiana,;upo tan bien hacerla caer en la trampa, que fue declarada culpable e inscrita por consiguiente en el libro fatal.
Aquí hay que vivir como vivía en sus cortijos de Andalucía mi señora la Condesa de Barbazón, abuela de vuecencia. José María la respetaba como a una reina, porque tenía en mi señora su mejor madrina...
El general guardó, pues, este infausto secreto: respetaba la infancia y la inocencia de sus hijos, y no se hallaba con valor para descubrirlo.
En obsequio a la verdad, la mujer del tío Nardo no necesitaba de tantas ni tan buenas razones para oponerse a los proyectos de su hijo: era su madre, y con los ojos de su amor veía a través de los mares, nubes y tempestades que oscurecían las risueñas ilusiones del ofuscado niño; pero el tío Nardo, menos aprensivo que ella y más confiado en sus buenos deseos, apoyaba ciegamente a Andrés; y entre el padre y el hijo, si no convencían, dominaban a la pobre mujer, que, por otra parte, respetaba mucho las corazonadas, y jamás se oponía a lo que pudiera ser permisión del Señor .
Mas era costumbre también en la de Rojas jugar con fuego, poner en peligro los afectos que más la importaban, poner en caricatura, sin pizca de sinceridad, por alarde de paradoja sentimental, lo que admiraba, lo que quería, lo que respetaba.
-Los de mi tierra (una de las Cinco villas), no son imaginativos, -decía ella; pero respetaba el sagrado fuego que ardía en los dos seres que más amaba.
Felicidad le extendió un colchón en el salón, Carlos se echó encima y se quedó dormido. Aunque filósofo, el señor Homais respetaba a los muertos.
Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer. 2. «Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. 3.
Interrumpir el silencio no osó el mozo atolondrado, y permaneció apoyado en el brazal del sillón: y los ojos de Genaro siguiendo su propia vista, respetaba del artista la sublime inspiración.
Concurría a algunas diversiones sin mostrar afán por ellas; se adornaba y componía sin exceso; igual y alegre de carácter, con su marido era realmente la niña, más hija que esposa; le cuidaba, le complacía zalameramente, le respetaba en público, le mimaba de puertas adentro y -Calixto hubo de confesárselo a sí propio- don Juan disfrutaba de una felicidad verdadera.