Ejemplos ?
Y si los pueblos no fuesen tan ignorantes, que tontamente permiten que sus gobernantes manejen a su antojo su hambre y su sed, hubiesen todos, llevados de fraternal impulso, tendido sus manos aplaudidoras hacia la joven y generosa hermana que con sólo darles de comer resolvía los aterradores problemas que siempre los amenazan.
quiero decir, que mientras fregaba o hada una cama, mi pensamiento estaba lejos y al mismo tiempo tan adentro de mí, que a momentos me parecía que si ese pensamiento se hacía más grande se me iba a reventar la piel. Pero el problema no se resolvía.
Alborotáronse los vecinos de Zurite y el viajero fue a la cárcel, mientras sumariamente se resolvía lo que con él sería oportuno hacer.
Nazario Moncada Vera permanecía silencioso, pensativo. Resolvía después: -Me creo de que debemo'ir a lo'sitioh: Engggunga, Enguyina, Er Manatial, L'Azucar...despuéh tumbamo pa Sant'Elena.
Y naturalmente, la protesta se resolvía en una alzada de ponchos en la campaña, inútil y ruinosa, cuyo único resultado, fuera del inevitable acuerdo final, era de dejar sembrado el campo de los esqueletos de los millares de caballos arreados.
El hecho cierto es que muchos dirigentes políticos, muchos dirigentes políticos, se dedicaron a hacer contacto con los militares, se dedicaron a conquistar militares para que les quitaran a Batista de encima; se dedicaron a fraguar conspiraciones para ver cómo un grupo de capitanes, un grupo de comandantes, un grupo de coroneles quitaba a Batista, y entonces convocaba a unas elecciones, restablecía algunos derechos y se resolvía el problema de Cuba.
(EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Bueno, yo le voy a proponer una cosa al pueblo, yo quiero que sepan que yo no puedo resolver todos esos problemas; si en mis manos estuviera, tengan la seguridad de que inmediatamente los resolvía; pero yo tengo nada más que ciertas atribuciones, ciertas funciones.
Si el Tribunal de Provins lo resolvía apasionadamente, otro Tribunal más alto sabría apreciar los hechos -decía él -, y los Auffray se mirarían mucho antes de meterse en un proceso semejante.
¡Matar! Y resolvía el modo. De noche, al retirarse a su cuarto, sobre la sien de su mujer el cañón de las pistolas de duelo, inglesas, que estaba viendo relucir en la panoplia.
Tan pronto se le ocurría que arrojarse por la ventana no debía de doler mucho, pues había oído decir que en ese género de muerte no se llega ya al suelo con vida, como resolvía tomar el tren, irse a Bilbao, ver a Miguel; no definía con qué objeto.
Aun cuando toda la navegación tuvimos tiempo de bonanza, como yo iba herido de mal de amores, apenas salía de mi camarote ni hablaba con nadie. Cierto que viajaba por olvidar, pero hallaba tan novelescas mis cuitas, que no me resolvía a ponerlas en olvido.
Así es que la reticencia era su fuerte, y con un interrogante, unos puntos suspensivos y un gesto de «¡qué pillo soy!» resolvía todas las cuestiones, arrancaba a su placer las carcajadas al auditorio y enredaba a sus convecinos cada día en un berenjenal de pleitos y rencillas, extraviándoles más y más la justicia con lo vago de sus maliciosos pareceres.