Ejemplos ?
13 Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca. Salmos 40 1 RESIGNADAMENTE esperé á Jehová, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
-Hijito..., si te parece, ahora. En un instante... -Pues abreviaré -contestó resignadamente el forastero-. Esta señora tenía en Zaragoza...
Resistir era locura. Me apeé resignadamente y, ante nueva intimación, alcé los brazos. Habíase apeado también el más joven de los salteadores, y me registró viva y diestramente.
El vecindario está decidido a sufrir resignadamente la suerte del Ejército Real y no dudo de que la superioridad de fuerzas al del contrario le pondrá a cubierto de los males con que aquél le amenaza.
No es de extrañar que este desalmado, ante la indudable perspectiva del suplicio que le espera, según las vigentes leyes, soporte resignadamente las torturas a que le sometemos.
Los argentinos parecieron aceptar resignadamente lo que podrán interpretar como una fatalidad histórica, un hecho ajeno a la voluntad humana que los hombres y mujeres de nuestro país no se atreverían a modificar.
Al aceptar resignadamente la miseria, al no combatir para obtener un lugar en el festín, el individuo menoscaba su dignidad de hombre y pierde su derecho a lamentarse.
Puede afirmarse que existe una confabulación internacional contra el proletariado: se pretende que todo hombre sin bienes de fortuna y sujeto a vivir de un jornal no emigre en busca de aire o pan y muera resignadamente en el cuchitril o el arroyo de su patria.
Religión que niega semejante derecho persigue un fin depresivo, disolvente y antisocial, pues no existen verdaderos vínculos sociales en pueblos donde hay dos clases de hombres --los nacidos para gozar en la Tierra y los nacidos para gozar en el cielo--, donde los graves conflictos se resuelven con la esperanza de una remuneración póstuma, donde el individuo, en lugar de sublevarse contra la iniquidad, apela resignadamente al fallo de un juez divino y problemático.
Los gobiernos robaban, había crímenes, había injusticias y el pueblo tenía que soportar, porque si protestaba, si luchaba contra aquello, entonces decían: "Vas a perder tu soberanía; mira, van a intervenir." Entonces el pueblo tenía que soportar resignadamente todos los horrores, todos los abusos y todas las injusticias de los gobernantes y de los intereses explotadores en nuestra patria.
Si este se confiesa, recibe la Comunión o por lo menos con el arrepentimiento previo de sus pecados, llamando el Santo nombre de Jesús con devoción y aceptando resignadamente la muerte como venida de las manos de Dios.
Un día de invierno, mientras busca alimentos en la basura, un perro callejero es descubierto por un cocinero y escaldado con agua hirviente. Yaciendo en el umbral de una puerta, el perro espera resignadamente su final.