Ejemplos ?
¡Ay!, el pequeño que así tomaba el azúcar a la buena madre, quien, luego de sorprenderle, se ponía a acariciarle, alisándole los repulgados golfos frontales: –Pobrecito mi hijo.
La mujer que más presume de cortar como navaja los vocablos repulgados, entre las godeñas pláticas; la que sabe de memoria, a Lofraso y a Diana, y al Caballero del Febo con Olivante de Laura; la que seis veces al mes al gran Don Quijote pasa, aunque más sepa de aquesto, o sabe poco, o no nada .