repeso

repeso

1. s. m. Acción y resultado de pesar una cosa por segunda vez.
2. Sitio donde se repesa.
3. s. m. y f. Persona encargada de repesar.
4. de repeso loc. adv. 1. Con todo el peso. 2. Con toda la fuerza de la persuasión o de la autoridad: y de repeso consiguió un aumento de presupuesto.
Traducciones

repeso

SM (Andes) → bonus, extra
Ejemplos ?
La prensa publica que, en marzo de 1915, ha habido una manifestación de mujeres, pidiendo la rebaja en el precio del pan y el repeso de este.
DICTAMEN: Con el objeto de evitar la adulteración de los artículos alimenticios, la ponencia cree necesario que en las capitales importantes se establezca un laboratorio de análisis en cada barriada, y en las poblaciones secundarias un solo laboratorio central, a fin de poder contar con los suficientes elementos demostrativos para ejercer el boicot contra los comerciantes que se enriquecen a costa de la salud del consumidor y llevarlos a la vindicta pública Con la misma finalidad es necesario el establecimiento del repeso en los mismos locales en que se hallen instalados los laboratorios.
Ítem, se ordena y manda que el dicho Cabildo nombre un fiel (ayudante y cuidador del) repeso el cual tenga peso y pesas...
El sábado 9 de abril del citado año se fijó un pasquín en la Casa de la Panadería de la Plaza Mayor (por entonces, el principal mercado y Repeso de la Villa y Corte), en el que se decía lo siguiente: El caballo de bronce permaneció en el Palacio del Buen Retiro hasta 1843, cuando nuevamente fue trasladado, esta vez a su enclave definitivo, en el punto central de la Plaza de Oriente, en el contexto de las obras de construcción de este recinto.
El amplio espacio abierto en la calle Atocha frente al Hospital de Antón Martín se conocía, desde al menos el siglo XVII, como plazuela de Antón Martín, y se utilizaba como plaza de mercado, con un repeso menor, que en 1766 fue el lugar de inicio del motín de Esquilache.
El mercado ofrece diversos productos de temporada El amplio espacio abierto en la calle Atocha frente al Hospital de Antón Martín se conocía, desde al menos el siglo XVII, como plazuela de Antón Martín, y se utilizaba como plaza de mercado, con un repeso menor, que en 1766 fue el lugar de inicio del motín de Esquilache.
Dadas las diferencias de los pesos y medidas entre los reinos, e incluso entre las diferentes ciudades, debían ser conocedores de las más habituales. La figura no desparece con tal condición hasta el siglo XIX. Repeso
La plaza Mayor se convirtió desde sus inicios, no solo en el principal mercado de la villa, tanto de alimentación (surtida por los numerosos tablajeros vigilados por el Repeso) como de otros géneros (instalándose en sus soportales los principales gremios); sino también en el escenario de numerosos actos públicos, como corridas de toros, autos de fe, inmortalizando el pintor Francisco Rizi el celebrado en 1680, ejecuciones públicas, colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote; frente a la Casa de la Panadería, si era de horca, y ante la Casa de la Carnicería, si era de cuchillo o hacha.
El sábado 9 de abril se fijó uno de esos pasquines en la Casa de la Panadería de la Plaza Mayor de Madrid (principal mercado y repeso de la Villa y Corte) que decía «¿A qué vino el señor don Juan?: a bajar el caballo y subir el pan», refiriéndose a la estatua ecuestre de Felipe IV esculpida por Pietro Tacca, que había sido trasladada desde la fachada del Alcázar hasta el Buen Retiro.
El espacio sobre el que el cada repeso ejercía su control era el de la Plaza Mayor, lugar habitual de mercado, donde se encontraba el Repeso Mayor, así como el de las plazuelas donde también se permitía la venta pública (en Madrid varias: algunas que conservan su función de mercado municipal como la de Antón Martín y en otras se ha trasladado a una zona inmediata, como el Mercado de San Miguel), donde funcionaban los Repesos Menores.
Eliminando la posibilidad de jugar con los precios, es la cantidad de producto, la medición o pesada, por tanto, la que el comerciante puede alterar para lograr ese lucro o beneficio ilícito que la teoría económica preliberal y la propia Iglesia Católica condena. En el control de ese conflicto tiene el Repeso su papel central.
El Repeso, al mismo tiempo tribunal de justicia y brazo ejecutor, en un contexto de no separación de poderes, era la prolongación de la Autoridad Pública en el cumplimiento de su función de garantizar la paz ciudadana a través de la suficiencia y calidad del abasto y la resolución de los conflictos que en un espacio tan sensible como el mercado tenían lugar, legitimando la presencia y control del poder (en la medida difusa que tal poder se ejerciera en la época) dentro de la sociedad.