Ejemplos ?
Porque si se les repartiera considerable precio al que...
Era común que el gobierno se repartiera entre hermanos, pero cuando se originaban desacuerdos entre éstos, se producían frecuentemente guerras.
Con tan buena suerte que los mencionados hermanos Ramos aprobaron la propuesta y, mediante oficio firmado ante notario, regalaron 48 cuadras para que diseñaran el poblado, autorizándolo para que repartiera la tierra como lo estimara conveniente.
En una ocasión, mientras Agní, el dios del fuego, le daba un plato de dulces sagrados a Dasarath, rey de Ayodhya, para que los repartiera entre sus esposas con el fin de que tuvieran niños divinos, se acercó un águila y robó uno de los pasteles y lo soltó en las manos de Añyana mientras ella meditaba.
Una cena prevista en el palacete fue prohibida por el arzobispo de París: las vituallas del banquete de cien cubiertos fueron entonces llevadas al cura para que las repartiera entre los pobres, y este festín no celebrado se llamó el «Souper des Chevaliers de Saint-Louis», a causa de los cinco luises, precio de la cotización… Entre otras magnificencias, el edificio tenía un teatro capaz para 500 personas.
Antes de nombrarle rey le exigieron que jurara, entre otros, los fueros siguientes: que les mejorase siempre los fueros; que repartiera las tierras conquistadas con los ricoshombres y caballeros del reino, y no con extranjeros; que no nombrara a oficiales extranjeros; y que siempre consultase a sus ricoshombres antes de declarar guerra, paz o tregua, o de tomar otras decisiones importantes.
En el interín, representó a 543 mujeres argentinas que demandaron a la empresa Dow Corning en un megapleito originado en Birmingham, Alabama, que repartiera mas de U$S3.600Millones entre damnificadas de todo el mundo.
El proyecto adjudicado a los ingenieros de Caminos José Antonio Fernández Ordoñez, Julio Martínez Calzón y Alberto Corral plantea la presencia de una viga que repartiera los esfuerzos puntuales y los alejara de la bóveda del metro.
Como consecuencia, durante el mes de agosto de 1524, Cortés dispuso que otro pariente suyo, Francisco Cortés de San Buenaventura, fuese su lugarteniente en la Villa de Colima y sus comarcas, que repartiera tierras e indios y realizara expediciones hacia el norte para conocer la costa y buscar metales preciosos.
Algunos internos salen por curiosidad, entre ellos Ántero y Ernesto, que llegan hasta a la plaza, la que estaba copada por mujeres indígenas que exigían que se repartiera la sal, pues a pesar de que se había informado que dicho producto estaba escaso, se enteraron que los ricos de las haciendas las adquirían para sus vacas.
Unas jornadas, estas últimas, en las que se recaudaron unos 250 kilos de comida, 80 litros de leche y 35 litros de aceite para que la ONG Mensajeros de la paz lo repartiera entre los más necesitados.
De esta manera, evitaba tener que mantener hijos que no llevarían su propio apellido e impedía que la herencia de su padre se repartiera.