remero

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remero, a

s. DEPORTES, NÁUTICA Persona que rema los remeros eran hombres fuertes y corpulentos. remador

remero, -ra

 
m. f. Persona que rema.

remero, -ra

(re'meɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
náutica deporte persona que rema Los remeros son muy musculosos.
Sinónimos

remero

, remera
sustantivo
remador, galeote.
Galeote era el de las antiguas galeras.
jugador
Traducciones

remero

oarsman, rover

remero

rameur

remero

漕ぎ手

remero

/a
A. SM/Foarsman/oarswoman, rower
B. SM (= máquina) → rowing machine
Ejemplos ?
Mientras los hombres de las ciudades se avillanan y depauperan fisiológica y espiritualmente, estos remeros perduran en la virtud y en la energía primitivas.
Los remeros lo tocaban con las palas de los remos como para convencerse que no era una feliz ilusión lo que tenían delante de los ojos.
Era tan esbelto, ligero y blanco, que la clásica comparación con la gaviota y con el cisne veníale de perlas. En las bancas traía hasta seis remeros.
Los remeros, apercibidos de lo grave del paso que se disponía a dar el patrón, hicieron crujir los remos al tremendo ímpetu de sus brazos.
TELL.––Grito a los remeros que maniobren con vigor hasta llegar a aquella roca, porque una vez allí––les digo–– habremos escapado del riesgo mayor.
Saltamos a la escala, subimos al puente. Entonces dije: -Y ese muchacho, el más pequeño de los remeros, el más pobre, el peor vestido, ¿cómo se llama?
-¡Cía babor, avante estribor! Los remeros, obedientes a la voz del patrón, hundieron los remos en las aguas espumeantes... El mar sacudía sus hirvientes olas con furor creciente; el viento azotaba como con invisibles látigos el dorso de las olas que se encrespaban al poderoso castigo; en el cielo amontonábanse las nubes cerrando el paso a los rayos del sol, que ponía en ellas fantásticos cárdenos matices de un fulgor amarillento.
Ea, no nos digamos más palabras como si fuésemos niños, parados así en medio del campo de batalla. Fácil nos sería inferirnos tantas injurias, que una nave de cien bancos de remeros no podría llevarlas.
Apenas llegados junto a la roca de Axenberg, de repente, por especial favor del cielo, horrible tempestad se precipita por el desfiladero de San-Gotardo... flaquean los remeros...
señor, que vuestro peligro es el nuestro, estamos a las puertas de la muerte y los remeros espantados no saben conducir la barca; pero aquí está Tell, que es hombre vigoroso y sabe cómo se maneja el timón, ¿qué os parece?...
El Atrida botó al mar una velera nave, escogió veinte remeros, cargó las víctimas de la hecatombe, para el dios, y conduciendo a Criseida, la de hermosas mejillas, la embarcó también; fue capitán el ingenioso Odiseo.
Los que cultivaban los campos de Metona y Taumacia y los que poseían las ciudades de Melibea y Olizón fragosa, tuvieron por capitán a Filoctetes, hábil arquero, y llegaron en siete naves: en cada una de éstas se embarcaron cincuenta remeros muy expertos en combatir valerosamente con el arco.