rejalgar


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rejalgar

(Del ár. rehy al-gar, polvos de caverna.)
s. m. MINERALOGÍA Mineral de color rojo, translúcido, de brillo adamantino, que se utiliza en pintura y pirotecnia.
Sinónimos

rejalgar

sustantivo masculino
Traducciones

rejalgar

realgar

rejalgar

realgar
Ejemplos ?
Entre estos minerales están: Argentita: Ag 2 S (sinónimo: Argirita) Arsenopirita: FeAsS (sinónimo: Mispiquel) Bismutina: Bi 2 S 3 Blenda: ZnS (sinónimo: Esfalerita) Bornita: Cu 5 FeS 4 (sinónimo= Erubescita) Bowieíta: (Rh,Ir,Pt) 2 S 3 (sinónimo= sulrodita) Calcopirita: CuFeS 2 Calcosina: Cu 2 S (sinónimo= Calcocita) Cinabrio: HgS Enargita: Cu 3 AsS 4 Estibina: Sb 2 S 3 (sinónimo= Antimonita) Galena: PbS Glaucodor: (Co,Fe)AsS Molibdenita: MoS 2 Oropimente: As 2 S 3 Pirita: FeS 2 Pirrotina: Fe 11 S 12 Rejalgar: AsS Tetraedrita: Cu 3 SbS 3 Troilita: FeS Wurtzita: ZnS Muchos sulfuros son significativamente tóxicos por inhalación o ingestión, especialmente si el ion metálico es tóxico.
Durante la Dinastía XII se inició, según Colombo, la producción de ocre artificial por calcinación de ocre amarillo aunque Forbes duda que los egipcios llegaran a realizar este proceso. El rejalgar, (α-As 4 S 4) es un mineral rojo poco sólido a la luz y que se descompone fácilmente en para-rejalgar (γ-As 4 S 4).
Era conocido en Egipto ya que se empleaba, junto al oropimente, en la fabricación de cosméticos (colorete). También se le ha encontrado, junto a su producto de descomposición para-rejalgar, en papiros.
La bibliografía aporta algunas referencias, no muchas, acerca del empleo del rejalgar como pigmento rojo de elección de los artistas egipcios, pero no parece que su uso estuviera muy extendido.
Tras sus investigaciones, Middleton y Humfrey informaron que el rejalgar no fue utilizado antes del Reino Nuevo. El minio (Pb 3 O 4), según Lucas y Forbes, llegó a Egipto de la mano de los romanos.
Se toman dos onzas de cal viva, se mezclan con media onza de oropimente o rejalgar (sulfuro de arsénico); se las hace hervir en una libra de lejía alcalina fuerte.
Arum zelebori Schott Castellano: achitabla de culebra, alcatrax, araa, aro, aro maculado, aro manchado, arón, arun, barba de Aarón, barba de arón, cala, candiles, comida culebras, culebreña, culebrera, dragontia menor, hoja de culebra, hojas de fuego, humillo, jarillo, jaro, jarro, jumillo, manto, pie de becerro, primaveras, rabiacana, rejalgar, sumillo, sumillo loco, taragontia, tragontina, vela del diablo, velas del diañu, yarillo, yaro, yaro común, yerba del quemado, zumillo.
Volviendo a los consabidos versos, digo que la historia está poblada de cuentos en que a los golosos se les convirtió la fruta en rejalgar.
Pues lo que es yo, vuelvo a llevarme el chocolate... -¡Tome V. rejalgar! Dijo, y se llevó lo que al entrar dejara sobre la mesa de noche; lo que yo había creído una pistola; todo lo que debía esperar de aquella beldad; el emblema de aquel amor, de aquel viaje, de aquella dramática aventura; el resultado de mis sueños y esperanzas; la realidad de tantas ilusiones, de tantas conjeturas, de tantos delirios...
Y no pudiendo regalar a Juanito una caja de cigarros habanos, porque no la tenía, y aunque la hubiera tenido no se la hubiera regalado, porque el pulmón de Juanito no estaba aún para purear, le regaló una cajetilla de pitillos de esos que saben a rejalgar de lo fino.
Este se lo explicó, y el buen párroco, si bien no aprobó las tendencias un tanto desinteresadas y laudables, pero también un tanto egoístas e irracionales, que notaba en sus sobrinos, que querían obligar a los chicos a abrazar el estado religioso, aunque no tuvieran vocación a él, convino en que criáranse para el estado religioso, o se criaran para casarse y servir a Dios y la patria siendo buenos padres de familia, que es estado no menos santo, convenía mucho criarlos en un pueblo de tan sanas costumbres como Valpacífico, y no en un pueblo como Madrid, donde si no había tanta inmoralidad y peligro como Rafael y Carolina suponían, había de todo como en botica, y podía tocarles a los chicos un poco rejalgar de lo fino...
Perico lió un cigarro, le encendió, dio una chupada y le tiró, añadiendo muy malhumorado: Sí, eso es, ¡Carape!, porque me sabe a rejalgar este tabaco, que ayer mañana me sabía a rosquillas.