Ejemplos ?
Fue una suerte muy grande para mí el que Traddles regresara el primero, pues le divirtió tanto mi letrero, que me libró del problema de enseñarlo o de ocultarlo, presentándome a todos los niños que llegaban, fueran grandes o chicos, en la siguiente forma: «¡Eh!
Tuvo la suficiente prudencia para guardar mil escudos, con los que pagó a su vencimiento las tres primeras letras; pero la cuarta, por casualidad, cayó en casa un jueves, y Carlos, trastornado, aguardó pacientemente a que regresara su mujer para pedirle explicaciones.
Yo creo que una cosa que se ajustaría a la razón, a la realidad y a la lógica más elemental, sería que este dictamen regresara a la Comisión y que nuevamente se discutiera cuando ya estuviera en el poder quien va a llevar el timón de la patria y quien va a sufrir las consecuencias.
Pero la Camarera Mayor decidió que el sol calentaba demasiado y que sería preferible que Su Alteza regresara sin tardanza al Palacio, donde le habían preparado una fiesta maravillosa.
Después, dándose cuenta de que tenía la punta de las orejas un poco sucias, llamó enseguida para que le trajesen agua caliente, y la limpió, le cambió de ropa interior, medias, zapatos, hizo mil preguntas sobre su salud, como si regresara de viaje, y, por fin, volviendo a besarla y lloriqueando, la dejó en brazos de la criada, que permanecía boquiabierta ante estos excesos de ternura.
Pero lo que pasó fue —lo peor de todo— que en los cuarteles se quedaron los amigos de Batista; aquellos soldados y aquellos oficiales que se cuadraban ante Batista, se quedaron en los cuarteles con las armas en las manos, y al cabo de ocho años un día volvió Batista, le permitieron que regresara —porque esos son los errores de los tontos de capirote que a veces dirigen a los Estados— cuatro años después de haber estado en el exilio, vino con sus millones robados, organizó un partidito de bolsillo y al amparo de la ley y de la Constitución se dedicó a conspirar.
Después de siete años de terror, después de siete años de intranquilidad, después de siete años de crímenes, de ver que partía el hijo de la casa sin tener la seguridad de que regresara, de ver crímenes a todas horas, de ver docenas de cadáveres amanecer en las esquinas de los pueblos, es posible que no haya un solo cubano indiferente a los destinos de su patria.
No ya por odio que le tengo cierto a él y a todo su blasón maldito, pues padre y dos germanos me ha ya muerto saqueado el reino, roto y aun marchito; sino por no querer hacer gran tuerto a aquel a quien juré que en ningún rito jamás con otro hombre me casara, hasta que él de España regresara; »le respondí: --Si un mal padezco, ciento quiero aún padecer y echar el resto: ser muerta en una hoguera y que sea al viento mi ceniza esparcida, antes que esto.-- Torcer los míos quieren este intento, me ruegan o me pintan manifiesto ser mejor concederle la demanda, antes que en la ocasión destruya Holanda.
Me dirigí a conocer otro país de mis aspiraciones, la patria de Cuauhtémoc. El destino quiso que al poco tiempo regresara a París.
El señor no dejaba de contemplarla y con el propósito de que ella regresara, les pidió un poco mas de su exquisito descubrimiento.
Un día, su amigo y ex compañero del liceo, Roque Villagra, visitó a Claudio y lo convenció para que se reconciliara con sus amigos y regresara a la banda.
Estaba muy satisfecha de su crueldad y se disponía a decir al rey, cuando regresara, que los lobos hambrientos se habían comido a su mujer y sus hijos.