Ejemplos ?
Algunas familias regalan a sus hijos a parientes o a extraños que les prometen una educación y oportunidades -- pero que entregan a los niños a la esclavitud - a cambio de dinero.
- III - Doquiera en su sacro recinto se oía la ronca alegría del loco festín; los besos y brindis que en torno se exhalan al alma regalan con música dulce, esperanza feliz.
Caras de compañeros de juegos y diabluras, caras de parientes formales y babodos que regalan juguetes y chupandinas, caras de maestros cuyas reprimendas y castigos son sonrisas para el adulto, caras de muchachas graciosas en quienes encarnaron los primeros ensueños, nada inmateriales, de la pubertad...
La invasión fué dolorosa, pero para que germinen en un suelo las simiente no basta echarlas en él, porque las más se pudren ó se las comen los gorriones; es preciso que antes la reja del arado desgarre entrañas de la tierra, y al desgarrarla suele tronchar flores silvestres que al morir regalan su fragancia.
Los casos de la honra son mejores, porque mueven con fuerza a toda gente, con ellos las acciones virtüosas, que la virtud es dondequiera amada; pues que vemos, si acaso un recitante hace un traidor, es tan odioso a todos que lo que va a comprar no se lo vende, y huye el vulgo de él cuando le encuentra. Y si es leal, le prestan y convidan, y hasta los principales le honran y aman, le buscan, le regalan y le aclaman.
¡Qué denso palpitar de un corazón vendido, ahogado de amor, amor insólito, donde los sueños le ranuran las entrañas y le regalan sensaciones muertas a través de una pantalla!
Otro es el propósito de los declamadores, que no buscan sino el aplauso de la turba, o de aquellos que regalan los oídos de los jóvenes y de los ociosos con la variedad y volubilidad de sus discursos.
Recordé entonces que llevaba en mi bolsillo una bombonera llena de esos microscópicos alfeñiques de azúcar que, regalan a sus favorecidos, las monjas Concebidas de la Paz.
Ya se ve, ustedes están acostumbrados a oír que una señora gasta el oro y el moro para salir a la calle medio decente; y como nosotras no tenemos rentas, en cuanto nos ven algo majas ¡es claro! en seguida, que se lo regalan a una...
El kaz-dzul, el hombre falso, gobierna nuestras tierras y tiene grandes máquinas de guerra que, como el boob que es mitad puma y mitad caballo, reparten el dolor y la muerte entre nosotros. El falso que es gobierno nos manda los aluxob, los mentirosos que engañan y regalan olvido a nuestra gente.
Te regalan conchas en vez de pulpa, y no es excusa el hecho de que en el caso de algunos mariscos la concha tenga más valor que la carne.
Las madres libres, llorando, atropellando los guardias, a las cristianas cautivas sus propias telas regalan, y parten los alimentos que a los moros preparaban, entre los tristes esclavos, que los devoran con ansia.