Ejemplos ?
Pero Jacques no era uno de esos espíritus fríos, estériles para la acción, que viven metidos en la especulación pura, sin prestar oído a los ruidos del mundo, y sin apartar su pensamiento del problema, como Kant, en su cueva de Koenisberg, levantando un momento la cabeza para ver la caída de la Bastilla, y volviéndola a hundir en la profundidad de sus meditaciones, como el fakir hindú que, perdido en la contemplación de Brahma y susurrando su eterno e inefable monosílabo, ignora si son los Tártaros o los Mongoles, Tamerlán o Clive, los que pasan como un huracán sobre las llanuras regadas por el río sagrado.
La actual Junta Gestora de la Asociación 11M Afectados de Terrorismo, los socios y afectados que representamos, constituyen un colectivo integrado por seres humanos que votan a todos (o a ninguno) de los partidos. Podremos encontrarnos mañana con quien diga que nuestras palabras están regadas por el rencor y la ceguera del odio.
Entraban al caer la noche, lentos, taciturnos; se acercaban con desdén pueril al mostrador enchapado; pedían quedos una copa de caña, luego otra; el patrón Camhoche, afable y evasivo, apaciguaba los altercados, favorecía las reconciliaciones regadas de alcohol.
Y sollozando dieron tres vueltas alrededor del cadáver con los caballos de hermoso pelo: Tetis se hallaba entre los guerreros y les excitaba el deseo de llorar. Regadas de lágrimas quedaron las arenas, regadas de lágrimas se veían las armaduras de los hombres.
Compradas para renta. Señoríos jurisdiccionales. Incultas o mal cultivadas. No regadas. Segables. Campaneras o de ruedo. Latifundios por líquido imponible.
Acompáñale innumerable turba de pastores, los que moran en la alta Prenesta y en los campos de Gabina, cara a Juno, y los del frío Anieno y los de las peñas Hérnicas, regadas por cien arroyos, y también a los que sustentan la rica Anagnia y el río Amaseno.
Canciones de triste acento, siempre regadas de llanto; porque, en hondo abatimiento, los sollozos son mi canto, la muerte mi pensamiento; que, como es dura mi suerte y abrigo la convicción de que en la gloria he de verte, sólo pensando en la muerte se me ensancha el corazón.
En el día cuido, como pastor, de Dafnis y de Cloe; y después que los reúno al rayar el alba, me vengo a tu huerto, me divierto con sus plantas y flores y me baño en sus fuentes. Por eso, flores y plantas están lozanas y hermosas, regadas con el agua de mi baño.
Es del todo evidente que la estimación de $60.000, que se hacía de cada una de las hijuelas con fines hereditarios, no correspondía a la realidad, y que las debían valer acaso el doble, porque una de ellas, “La Rinconada de Espejo”, que mismo las cuales se estimó en dicha suma y media 2.099 cuadras, de las cuales 340 regadas y 1.400 de lomajes suaves, se taso en 1856, en la suma de $277.941.
Este sembró de alfalfa las quinientas hectáreas regadas, y pronto pudo ver que esa pequeña área llegaría a darle más resultado que todo el resto de su campo sin cultivo.
Dile: «Quien no te ha visto de momento, si no es como que el amor por fama toma, dice que siempre Roma, regadas de dolor siete colinas, consuelo pide a ti de sus mohínas».
Los programas para tecnificar el uso del agua y de la tierra son la secuela lógica de la rehabilitación de los distritos de riego. Los resultados obtenidos permiten prever que se lograrán ahorros del 20% e incrementos iguales en las superficies regadas.