refugiado

refugiado, a

s. POLÍTICA, SOCIOLOGÍA Persona que se ve obligada a abandonar su país y a refugiarse en otro, en general por motivos políticos o bélicos refugiado político; refugiado de guerra. asilado, exiliado

refugiado, -da

 
adj.-s. polít. Emigrado acogido a la protección de un país que no es el suyo por razones políticas, religiosas, raciales, y en su mayor parte como consecuencia de las guerras. Al finalizar la Primera Guerra Mundial se creó en Ginebra la Oficina Internacional Nansen para Refugiados, sustituida en 1946 por la Organización Internacional de Refugiados, y esta, en 1950, por la Alta Comisaría para los Refugiados, dependiente de las Naciones Unidas.

refugiado, -da

(refu'xjaðo, -ða)
sustantivo masculino-femenino
persona que ha pedido asilo en un país extranjero Acogieron a los refugiados de guerra en un campamento.
Traducciones

refugiado

refugee

refugiado

réfugié

refugiado

لاجِئ

refugiado

uprchlík

refugiado

flygtning

refugiado

Flüchtling

refugiado

pakolainen

refugiado

izbjeglica

refugiado

避難者

refugiado

난민

refugiado

vluchteling

refugiado

flyktning

refugiado

uchodźca

refugiado

refugiado

refugiado

flykting

refugiado

ผู้ลี้ภัย

refugiado

sığınmacı

refugiado

người tị nạn

refugiado

难民

refugiado

бежанец

refugiado

難民

refugiado

הפליטים

refugiado

/a ADJ & SM/Frefugee

refugiado-a

m., f. refugee.
Ejemplos ?
A las personas que hicieron una solicitud formal del estatus de refugiado no se les daba una documentación provisional que legalizara su presencia en el país.
Estará perdido, desaparecerá para siempre, y ningún resto suyo será encontrado si la providencia no le da tiempo para dedicar una oración al gran santo Hubert, si no encomienda su alma a nuestra buena señora, la Virgen bienhechora del Rocher de San Martín, y si refugiado detrás de alguna pared u otero, no se santigua devotamente ante la proximidad de la caza diabólica.
Cerca ya del anochecer, y después de dos horas de esperar en vano los que en el puerto lloraban, y cuando la vista más sutil no había podido distinguir desde los puntos más elevados de la costa ninguna lancha en el mar, y había tiempo sobrado para tener noticias de las que pudieran haberse refugiado en boquetes o ensenadas, faltaban siete.
Después de haber ido de un lado para otro, Carlos supo que había, en el distrito de Neufchátel, un pueblo grande llamado Yonville l'Abbaye, cuyo médico, que era un refugiado polaco, acababa de marcharse la semana anterior.
En la práctica, el Gobierno brindó protección contra refoulement (repatriación forzada), pero no concedió el estatus de refugiado o de asilado de manera rutinaria.
El reglamento para la Ley de Refugiados no ha sido diseñado; la nueva Comisión Nacional de Refugiados fue juramentada el 7 de agosto. La comisión recibirá y decidirá sobre las solicitudes para la concesión de los estatus de refugiado.
Los alcaldes, a quienes poco se les alcanzaba de la lengua de Horacio y Cicerón, hicieron caso omiso de textos y versículos, y seguidos de escribanos y alguaciles encamináronse a los descalzos, pusieron esbirros en el cerrito de las Ramas y penetraron en la iglesia, donde Ballesteros se había refugiado al pie de un altar y abrazádose a un crucifijo.
Y en igual condición han de ser defendidos todos aquéllos que en territorio mexicano buscaron asilo político, al amparo del respeto que el Gobierno guarda al refugiado y en razón también a la disposición favorable que mantiene hacia sanas corrientes de inmigración.
También puede ser allanada aquella en que se halle refugiado, un delincuente, o se oculten objetos hurtados, prohibidos o estancados, procediendo al menos semiplena prueba de los hechos.
El Congreso Federal se solidariza con esa protesta, por cuanto que el atentado de referencia, es un acto que lesiona los sentimientos humanitarios que determinan la concesión del asilo y frustra la protección otorgada al refugiado político de que se trate; y más reprobables aún son tales actos, si en ellos intervienen manos extrañas, que sin consideración alguna faltan al respeto que nuestra Nación merece.
Las ciudades ecuatorianas, movidas por un sentimiento nacional, y juntando el dolor con la voz implacable de condenación para los agresores, surgieron vigorosas para castigar a los traidores de la paz continental; a la vez que, sintiendo en propia carne el dolor de los hermanos refugiados, se exaltaron las más nobles virtudes de patriotismo, de caridad y de fervoroso anhelo, para calmar la nostalgia y el dolor de un pueblo ultrajado por la bota del invasor. UNA FIGURA ALTIVA: EL REFUGIADO ORENSE De esa agresión surgió una figura grandiosa e imponente: el refugiado órense.
Hacia la vera de las ciudades ilesas del ultraje, llegaba una figura humana agotada, triste, malferida, exhausta, extenuada por el hambre y la miseria, las plagas y las enfermedades, pero con el orgullo intacto, con una ecuatorianidad sentida, maldiciendo la impotencia y venciendo el destino de no someterse al invasor: era el refugiado orense, que luego se paseaba las ciudades y se lo encontraba ya en la acera de la calle, en las plazas y parques, con una figura bravía, aunque haraposa.