Ejemplos ?
Por eso, cuando el más oscuro soldado del ejército invasor no tenía en sus labios más nombre que Chile, nosotros, desde el primer jeneral hasta el último recluta, repetíamos el nombre de un caudillo, éramos siervos de la Edad media que invocábamos al señor feudal.
allá iba un botón; y el cabo allí enfrente, debajo de mi barba, insultándome, sacudiéndome: «¡Torpe! ¡haragán! ¡mal recluta!». ¿Y la gorra de cuartel?
Hace ya diez años que en el tren nocturno y en un vagón de última dejó la ciudad; iba un desertado recluta de turno y una moza flaca de marchita edad.
Por abusivos y despóticos, por inflados y soberbios, por inhumanos y crueles, todos los portadores de sable son igualmente aborrecibles, desde el gran mariscal que llora lágrimas de cocodrilo al divisar el campo de batalla donde acaba de hacer morir a cincuenta mil desgraciados, hasta el cabo instructor que arroja una lluvia de palos sobre el humilde recluta por no haber adquirido el suficiente grado de embrutecimiento para convertirse en autómata de evoluciones militares.
Obligar a repetir una orden, ¿no es ya rebelarse a medias? Tal vez murió el recluta. Pero un recluta que no consigue aprender a marcar el paso es, desde luego, algo contradictorio y casi inexistente.
No es justo llamar homicidio a una sencilla verificación. Un recluta es un aparato que marca el paso. Un soldado es un aparato que transporta las armas de fuego y aprieta los gatillos.
Pensaba: "Si ella ahora me viera, ¿qué diría?" Dulcemente, como una sombra en un muro blanqueado de luna, pasó toda ella, y en cierto anochecimiento lejano vi el semblante de imploración de la niña inmóvil junto al álamo negro. —A ver si se mueve, recluta —me gritó el cabo.
El recluta gallego, 1782, zarzuela. Preferencia de los embajadores de España a los de Francia en los Concilios generales en la corte de Roma y en otras asambleas diplomáticas, 1786.
Inspira temor y desconfianza por su versatilidad y fácil adaptación al medio ambiente: con la blusa del obrero, se manifiesta indisciplinada y rebelde; con el uniforme del recluta, se vuelve sumisa y pretoriana.
porque lo fusilo. Conmigo no juega nadie, señor mío, ni recluta ni veterano. Una bula del Papa Benedicto XIII prohibía a los eclesiásticos el uso de peluca o cabellera postiza, ordenanza que fue (y continúa siendo) desatendida por los obispos.
Decía así el coronel: «Seguramente está usted creyendo que soy un recluta ignorante de mis deberes, pues me dice en su nota que el oficial Ortiz no fue con las formalidades correspondientes a un parlamentario.
Un escuadrón peruano de reciente formación, recluta digámoslo así, al que por su impericia había dejado el general relegado, carga bizarramente por un flanco y por retaguardia a los engreídos vencedores, y el combate se restablece.