Ejemplos ?
Hablaba sordamente, sin interrupciones, como si recitara una lección grabada al frío por infinitas atmósferas de presión, en el plano de su conciencia oscura.
El sí que es un inmortal y, al verme tan abrumado y cargado de preocupaciones, se apiadó de mí y me aconsejó que lo recitara cuando estuviera al límite de mis fuerzas.
Un cúmulo de iniquidades salía de su garganta, sin interrupciones, sordamente, como si recitara una lección estampada al frío en el plano de su conciencia.
La señorita Bon, que relataba bien, se sentía menos satisfecha cuando escribía, por lo que consideré su escrito nada más que como una especie de resumen. Por eso le rogué que me los recitara de nuevo, y ella aceptó muy gustosa.