Ejemplos ?
En el momento en que empezó a azotarme yo acerqué la boca a la mano que me sujetaba y la mordí con fuerza. Todavía siento rechinar mis dientes al pensarlo.
Desde entonces mis relaciones con el mercader fueron odiosas. Él me consideraba un esclavo despreciable; yo un hombre a quien mi venganza algún día haría rechinar los dientes.
Y en diciendo esto, sin pensar más ni detenerse un solo segundo, arremetió y se echó al fuego. Luego luego comenzó a rechinar, y a resplandecer entre las flamas, como quien se asa.
Escuché su risa diabólica, y mientras el dolor me arrancaba terribles aullidos los gemidos del infierno me hacían coro. Cuando oí el rechinar de los condenados me pareció que cada una de mis fibras era triturada por sus dientes.
Uno de entre la gente le respondió: Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo 9.18. y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espurnarajos, rechinar de dientes y le deja rígido.
Salí a la calle. El portón se cerró detrás de mí, pesada y bruscamente, sin rechinar esta vez. Me fijé bien en la calle y en la casa, y me alejé de allí, pero no hacia la mía.
– ¡Insultáis la majestad del infierno! –contestó don Juan con un rechinar de dientes. Pronto pudo el brazo viviente salir por encima del relicario y amenazó a la asamblea con gestos de desesperación e ironía.
vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, 24.51. le separará y le señalará su suerte entre los hipócritas; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, 13.42. y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.
Habrá llanto y rechinar de dientes cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes, en cambio, sean echados fuera.
Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes." 25.31. Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.
Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos 13.50. y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes.