Ejemplos ?
Se supone que quienes rechazan la Constitución propuesta quieren volver al pasado, y no a un pasado cualquiera, sino al 10 de septiembre de 1973.
A no ser por la guerra con el Brasil, de seguro, que otra se hubiera encendido entonces entre los pueblos que aceptan ocasionalmente la constitución como Tucumán, o la rechazan de plano como las provincias del Litoral, Córdoba, Santa Fe, Santiago.
Pero el modo de acercarlos no es levantarlos unos contra otros; ni se prepara la paz del mundo armando un continente contra las naciones que han dado vida y mantienen con sus compras a la mayor parte de los países de él; ni convidando a los pueblos de América, adeudados a Europa, a combinar, con la nación que nunca les fió, un sistema de monedas cuyo fin es compeler a sus acreedores de Europa, que les fía, a aceptar una moneda que sus acreedores rechazan.
Pocos indígenas poseen títulos de propiedad de sus tierras, pero muchos se niegan a obtenerlos dado que la mayoría de los grupos indígenas rechazan el concepto de propiedad individual.
¿Cómo es eso, cómo don Jaime?, No puede hacer eso, ¿qué dice la comunidad internacional?, la comunidad internacional dice ojalá gane y me decía todos en coro, rechazan, condenan la corrupción, lamentablemente esa es la situación, pero no es el boliviano de a pie, no es el boliviano quechua, aymará trabajador de la ciudad el corrupto.
Reducido el número de diputados independientes por haberse negado ilegalmente toda representación á muchos distritos, y aumentando arbitrariamente el de los reeleccionistas, con ciudadanos sin misión legal, todavía se abstuvieron de votar cincuenta y siete representantes en la elección de Presidente, y los pueblos la rechazan como ilegal y antidemocrática.
En esta casa y al son de esta música sonora, que en quien la habita supone placer, opulencia y gloria, a lentos pasos un hombre que las desdichas agobian, en el portal penetrando a la cancela se asoma. Fatigado y macilento, envuelve mal su persona en harapos que rechazan hasta el título de ropa.
Contaremos en todo momento con la experiencia de los viejos militantes de nuestro Partido, aquellos que en el sector campesino, en el sector obrero, en el sector popular, han luchado largamente y con denuedo por obtener mejorías no sólo económicas, sino también políticas y de todo orden para quienes representan. Sólo los necios rechazan la experiencia acumulada.
El México imaginario sigue tratando de “rescatar, cristianizar, civilizar, integrar, progresar, modernizar, desarrollar, globalizar” al México profundo, a través de sus leyes, instituciones y sus autoridades, que casi siempre surgen de un proceso corrupto o ajeno y con los sucesivos proyectos importados siempre externos y ajenos a la realidad de los pueblos de México, que fieles a una tradición místico-espiritual, rechazan el atesoramiento, el individualismo y el aspecto material de la vida.
Las minas bolivianas que extraen azufre volcánico en la zona fronteriza, trabajan prácticamente para abastecer a las industrias chilenas establecidas en la provincia de Atacama; rechazan violentamente cualquier forma de inspección boliviana, poniendo en evidencia la “presión dinámica” sobre las fronteras del lado chileno; alterando las relaciones entre empresarios y Estado en el lado boliviano.
Por eso, rechazan todo lo que sea acción política, y muy principalmente la revolucionaria; quieren realizar sus aspiraciones por la vía pacífica e intentan abrir paso al nuevo evangelio social predicando con el ejemplo, por medio de pequeños experimentos que, naturalmente, les fallan siempre.
Por el contrario, los partidarios del liberalismo, que atribuyen al Estado un poder despótico e ilimitado y afirman que hemos de vivir sin tener en cuenta para nada a Dios, rechazan totalmente esta libertad de que hablamos, y que está tan íntimamente unida a la virtud y a la religión.