Ejemplos ?
Al llegar a Nimega, los participantes desfilan por la conocida Sint Annastraat (calle Santa Ana), que para la ocasión se rebautiza como Via Gladiola.
A raíz de la muerte de Émilien Amaury en 1977, el periódico es reanudado por su hijo Philippe que lo rebautiza Le Parisienen en 1985.
En 1835 el Gobernador Atienza rebautiza la ciudad bajo el nombre de Mercedes; en 1864 Mercedes toma categoría de Villa y en 1888 es elevada a la categoría de Ciudad.
Inicialmente se llamaba "Sigámosla con 88" y en 1998 Erick Ruhl lo rebautiza como “Mastermix” tal como un espacio de videos electrónicos de MTV.
Se rebautiza con el nombre artístico de El Barrio, en honor a su Barrio de Santa María, y bajo un sombrero, regalo de su madre, publica su primer disco con una gran acogida en Cádiz y Andalucía, aunque también tiene tiempo de salir a presentarlo a pequeñas salas de la capital de España.
Connor crece en Quor-Toth educado por Holtz, quien lo rebautiza como Steve y somete a atroces entrenamientos que lo llevan al cénit de sus poderes a los diecisiete años, edad en la que ya era famoso en todo Quor-Toth como un ser peligroso y sanguinario al que llamaban El Destructor.
En la película, hay un guiño hacia este velero, cuando la tripulación rebautiza la nave Klingon con la que vuelven de Vulcano a la Tierra con el nombre de "HMS Bounty" La historia del Bounty es contada en el capítulo de Los Simpson The Wettest Stories Ever Told.
El origen del término se encuentra en Hipócrates, aunque hay que esperar hasta el año 1725, cuando el británico Richard Blackmore rebautiza el cuadro con el término actual de depresión.
En 1989, setenta años después de la apertura de la primera línea, la compañía de Metro se rebautiza como Metro de Madrid, S.A., al pasar del Estado a la Comunidad.
a Reichswehr (en alemán literalmente, defensa nacional) fue el nombre dado a las fuerzas armadas de Alemania desde 1919 hasta 1935, cuando el gobierno nazi rebautiza a las fuerzas armadas del país como Wehrmacht.
Pero cuando parecía haber llegado al cenit, deberá renunciar al nombre de Bocuse, pues, en 1921, su abuelo paterno había vendido una tienda con el nombre, por lo que no podía usar el nombre "Bocuse" en su local, por lo que renuncia al apellido y rebautiza el local bajo el nombre de "Paul Bocuse".
Las dificultades económicas del festival debido en gran parte a las prohibiciones de asistencia al público judío motivan que, por orden de Hitler, el partido compre para sus miembros todas las entradas para colmar el teatro con programas culturales, llegando a suspender durante la guerra las representaciones de Parsifal para no traumatizar a los asistentes (entre ellos soldados heridos). En 1941, Hitler propone una gigantesca ampliación del teatro y rebautiza los «Festivales de Guerra».