Ejemplos ?
Las fuerzas interesadas en disfrazar la verdad, respecto de lo que sucede en la vida de las naciones, son las responsables de que el entendimiento entre ellas no sea más espontáneo y realista.
niversidad de Oviedo. (España) Mi buen amigo: Al fin recibí ejemplar del drama realista y sensacional que tanto ha alborotado en la patria de usted.
Con decisión, audacia y cautela, con un optimismo saludable, por realista, iniciamos una nueva etapa en la vida de nuestro Partido.
(APLAUSOS.) Con esto quiero decir que tenemos que encarar el futuro con un criterio realista y teniendo en cuenta nuestros problemas.
Acusados peyorativamente de “jacobinos” por sus contemporáneos del bando realista o moderado, desempeñaron un papel comparable al de los dirigentes de la pequeña burguesía democrática en la Francia de los años 1793-94.
Paradójicamente, ello incrementó la agresividad del liberalismo en la esfera ideológica, y potenció extraordinariamente el componente democrático de una doctrina que, sin abandonar abruptamente los cauces ilustrados, se orientó hacia una comprensión más realista de la problemática sociopolítica, en consonancia con las traumáticas experiencias del periodo posterior a la derrota del colonialismo ibérico, y la forma como eran asimiladas las múltiples influencias filosóficas modernas.
Es realista y mexicana, y postula el concepto básico de la unidad nacional; heredó sus ideales de los libertadores de 1810 y de los constituyentes de 1857 y ha recibido también las experiencias que nos han permitido, en nuestro tiempo, vencer los obstáculos internos y externos que se oponían al ascenso de la nación.
Sin embargo, a pesar de que creo en la hermandad del hombre tengo que ser realista y entender que aquí en los Estados Unidos nos encontramos en una sociedad que no practica la fraternidad.
Decía Ingenieros que había dos clases de idealistas: el idealista romántico y el idealista realista; que el idealista realista era aquel a quien las lecciones de la experiencia no le mataban la fe sino que lo enseñaban.
oma, hija de una loba y dos ladrones, fué realista, imperial, republicana: y ladrona sin fe, siempre villana, medró saqueando a las demás naciones.
No hubo revolución en la que no figurara entre los más comprometidos; pero siem- pre, á la hora de apretar, decía: «Ya vuelvo» ó «Hasta aquí llegaron las amistades», y desertaba para presentarse en el campo realista.
Suponiendo el primer don delicadeza estimable de un buen realista, aceptable en su mala situación, le admitió en la convicción de que traía consigo la fe de un común amigo; mas la carta sale ahora con que es don que una señora le hace, no a él, sino a Vigo.