Ejemplos ?
Coche le dijo apenas, cuando, corriendo como Dafne iba, volvió la cara, un poco compasiva, y dijo sin pararse: «Pues no me paro a coche, no hay cansarse; un imposible labra, atrás no ha de volverse mi palabra, y ha de cumplirse, si una vez lo dije, aunque aquesto del coche es quien me aflige. Mas aunque rabie y muera, tijeretas.» Con esto apretó Apolo las soletas, y pescóle el coleto, aunque no quiso.
No me le ha perdido, pero en cambio yo he perdido el juicio por él, y ahora, aunque usted rabie y se enoje, me alegro de saber de boca de usted lo que yo sospechaba ya, que él también ha perdido el juicio por mí.
—murmura el que recibe la comunicación—. ¡Vea usted cómo le es grato el que yo rabie y tenga un sofocón! Y lo general es que el oficial mayor sea un caballero, incapaz de rego­ cijarse con el fastidio o el daño ajeno, y que sólo por no apartarse de la rutina con el discante de que le era grato que el prójimo se lo llevara una legión de diablos.
Han dado en decir que rabié y juro a Dios que mienten, sino que han dado todos en decir que rabié y no tiene ya remedio, y no soy yo el primero rey que rabió, ni el solo, que no hay rey ni le ha habido ni le habrá, a quien no levanten que rabie.