río


También se encuentra en: Sinónimos.

río

(Del lat. rivus.)
1. s. m. GEOGRAFÍA Corriente continua de agua que va a desembocar a otra, a un lago o al mar hay un puente cerca por el que podremos cruzar el río; es un río navegable.
2. coloquial Abundancia de una cosa recibe un río de cartas de admiradores; se dedicaron un río de insultos.
3. Gran afluencia de personas en las calles había un río de gente para ver el espectáculo. avalancha
4. a río revuelto loc. adv. En desorden, de forma confusa todo estaba a río revuelto.
5. bañarse en el río Jordán coloquial Rejuvenecerse, hacerse o sentirse joven parece que se ha bañado en el río Jordán al conocer a esa chica.
6. pescar en río revuelto coloquial Aprovecharse del desorden o de la confusión para obtener un beneficio tras el apagón, muchos pescaron en río revuelto abriendo coches y casas.

río

 
m. geog. y geol. Corriente natural y continua de agua que desemboca en otra o en el mar. En algunos casos puede perderse por el terreno. (V. endorreico.) En un río se distinguen el curso alto, el medio y el bajo. El alto se caracteriza por su régimen torrencial y por el predominio de los fenómenos de erosión; en el medio prepondera el transporte de los sedimentos y en el curso bajo se produce el depósito de los materiales arrastrados por las aguas. Los ríos son agentes geológicos de extraordinaria importancia para la formación del relieve. La cuenca de un río (cuenca hidrográfica) comprende el río principal, los afluentes y los subafluentes. Por su origen, los ríos pueden ser: de régimen glacial, o de deshielo; de ré gimen pluvial y de régimen mixto. Los ríos tienen una importancia decisiva en la distribución de la población humana y en el desenvolvimiento histórico de los pueblos. En la actualidad, su interés económico tradicional como vías navegables, se ha visto acrecentado por el aprovechamiento hidroeléctrico.
fig.Riolada.
Gran abundancia de una cosa.
Pescar en río revuelto. Aprovecharse de alguna confusión o desorden.

río

('rio)
sustantivo masculino
1. mar corriente natural de agua de caudal variable que desemboca en otra, en un lago o en el mar Una creciente del río inundó los cultivos.
2. gran cantidad de personas o cosas que se mueven o circulan por un lugar La calle era un río de automóviles.
tener un suceso mucho interés y provocar que se escriba mucho sobre él El escándalo político hizo correr ríos de tinta.
Traducciones

río

river, The river

río

rijeka

río

نهر, نَهْر

río

река

río

riu

río

rijeka, řeka

río

flod

río

Fluss

río

rivero

río

jõgi

río

رود

río

joki

río

נהר

río

नद

río

rijeka

río

folyó

río

fluvio

río

sungai

río

á

río

río

río

flumen

río

upė

río

upe

río

നദ

río

rivier

río

elv, å

río

rzeka

río

rio

río

râu

río

rieka

río

reka

río

река

río

flod

río

mto

río

แมนำ, แม่น้ำ

río

nehir

río

ріка

río

دریا

río

sông, dòng sông

río

河流,

río

río

1
A. SM
1. (= corriente de agua) → river
es un río de oroit's a gold mine
a río revuelto, ganancia de pescadoresthere is always somebody ready to take advantage of a chaotic situation
cuando el río suena, agua lleva; cuando el río suena, piedras traethere's no smoke without fire
río abajodownstream
río arribaupstream
2. (= torrente) → stream, torrent
un río de gentea stream of people, a flood of people
B. ADJ INV (anticuado) novela ríosaga, roman fleuve
programa ríoblockbuster of a programme
serie ríolong-running series

río

2 rió
V reír
Ejemplos ?
Ni tan siquiera el rodar lejano de un coche, nada. Me encontraba en los muelles, y un frío glacial subía del río. ¿Corría aún el Sena?
García de Paredes contaría cuarenta y cinco años; era alto y seco y más amarillo que una momia; dijérase que su piel estaba muerta hacía mucho tiempo; llegaba la frente a la nuca, gracias a una calva limpia y reluciente, cuyo brillo tenía algo de fosfórico; sus ojos, negros y apagados, hundidos en las descarnadas cuencas, se parecían a esas lagunas encerradas entre montañas, que sólo ofrecen obscuridad, vértigos y muerte al que las mira; lagunas que nada reflejan; que rugen sordamente alguna vez, pero sin alterarse; que devoran todo lo que cae en su superficie; que nada devuelven; que nadie ha podido sondear; que no se alimentan de ningún río, y cuyo fondo busca la imaginación en los mares antípodas.
Artículo 2º: La República del Perú cede a la Republica de Chile, perpetua e incondicionalmente, el territorio de la provincia litoral de Tarapacá, cuyos límites son: por el norte, la quebrada y río de Camarones; por el sur, la quebrada y río de Loa; por el oriente, la República de Bolivia; y por el poniente el mar Pacífico.
Artículo 3º: El territorio de las provincias de Tacna y Arica, que limitan por el norte con el río Sama, desde su nacimiento en las cordilleras limítrofes con Bolivia hasta su desembocadura en el mar; por el sur, con la quebrada y río de Camarones; por el oriente, con la República de Bolivia; y por el poniente con el mar Pacífico, continuará poseído por Chile y sujeto a la legislación y autoridades chilenas durante el término de diez años, contado desde que se ratifique el presente tratado de paz.
Artículo 35- Las denominaciones adoptadas sucesivamente desde 1810 hasta el presente, a saber: Provincias Unidas del Río de la Plata; República Argentina, Confederación Argentina, serán en adelante nombres oficiales indistintamente para la designación del gobierno y territorio de las provincias, empleándose las palabras "Nación Argentina" en la formación y sanción de las leyes.
Cuando una disputa o querella se suscita entre los Inmortales, por si alguno de los que habitan las mansiones olímpicas falta a la verdad, Zeus encarga a Iris que traiga de lejos el gran juramento de los dioses en un recipiente de oro, el agua helada de mucho renombre que fluye de un alto y escarpado peñasco. En abundancia bajo la anchurosa tierra mana del río sagrado por la negra noche, brazo de Océano.
De esta cumbre irá el límite en línea recta al cerrito Chiarcollo (49), cortando el río Cancosa (50) y de ahí también en línea recta a la cumbre del cerro Pintapintani (51), siguiendo después de esta cumbre por el cordón de los cerros de Quiuri (52), Pumiri (53) y Panantalla (54).
Mientras bajaba hacia los bulevares, miraba sobre mi cabeza el río negro y lleno de estrellas recortado en el cielo por los tejados de la calle, que se curvaba y ondeaba como un auténtico torrente, un caudal rodante de astros.
Eetes, hijo de Helios que ilumina a los mortales, se casó con una hija del Océano, río perfecto, por decisión de los dioses, con Idía de hermosas mejillas.
Así, tras constantes derroches de nuevos adelantos -necesidad irresistible de compensar con siete días de gran señor las miserias del obraje- los mensú volvieron a remontar el río en el Sílex.
Adorables y divinas hijas nacieron en el ponto estéril de Nereo y Doris de hermosos cabellos hija del Océano río perfecto...
El espectáculo que ofrecía entonces era animado y pintoresco aunque reunía todo lo horriblemente feo, inmundo y deforme de una pequeña clase proletaria peculiar del Río de la Plata.