Ejemplos ?
Destellaba un sol de justicia; en las tasajeras de carne, de esa carne que se acarroñaba al resistero, buscaban las moscas donde incubar sus larvas; en los tendidos de cachivaches se agrupaban las muchachas campesinas, sudorosas y sofocadas, atraídas por la baratija, mientras las magnatas sudaban el quilo, a regateo limpio, entre los puestos de granos, legumbres y panela.
III - A SERGIO Y tú que, por haber, sudando el quilo, con el empeño más tenaz y fiero, escrito en duro trabajoso estilo allí uno que otro verso pasadero, tienes tu miserable personilla acaso por igual a la de Homero!
Sonriose el dominico y dijo: -Mándemela su señoría por unas horitas a mi convento, y poco he de poder o he de sacarle el quilo al diablo.
Y aquella del calor más competente científica oficina, próvida de los miembros despensera, que avara nunca y siempre diligente, ni a la parte prefiere más vecina ni olvida a la remota, y en ajustado natural cuadrante las cuantidades nota que a cada cuál tocarle considera, del que alambicó quilo el incesante calor...
Tesonero para el trabajo y ajeno a vicios, acosábale tan aviesa fortuna que, no embargante vivir echando el quilo de ocho a seis, maldito si medrar conseguía con la presteza que él deseara.
Emprendió las campañas de la libertad, en el rol de oficial de artillería, hasta alcanzar, en 1817, el grado de capitan. Asistió a los combates del Quilo, Tres Montes, Quechereguas, Chillan y Cancha Rayada, coa el grado de sarjento mayor.
Ni Ekdal ni nadie había entendido una pala­bra de aquella extraordinaria cuanto inesperada aventura de Berthelot. Pero Morán sabía que Magdalena había comprendido, y estaba tran­quilo.
Entre los presos hallábase cierto corregidor de quien decíase que había sido más voraz que sanguijuela para sacar el quilo a los pueblos cuyo gobierno le estaba encomendado.
Después se sacudió el polvo con su pañuelo finísimo, guardó el caballo entre mantas, («porque era una fiera el bicho, y, tragándose el espacio al andar, sudaba el quilo,») anunció, como de paso, para muy luego el arribo de la consabida recua; y entre familia y amigos que a saludarle acudieron, circuló el jarro de vino, se cenó de lo mejor, y hasta que ya era por filo pasada la media noche, en loor al recién venido duró la marimorena que, aunque inútil es decirlo, costó al jándalo los cuartos y a más de tres...
Alonso González del Valle, primer marqués de Campoameno, siguió en la hacienda sacando el quilo a los negros y echando más barriga que fraile con manejo de rentas conventuales.
Otros irán a la otra banda, al apostaero. Allí la cosa tiene de too; poco trabajo, buena ginebra, buen tabaco y buen café; pero hay que sudar el quilo a cada paso...
Un mes permaneció la división Mackenna en el Membrillar, donde, rodeada de peligros y por fuerzas muy superiores, tuvo que atrincherarse, hasta que a la proximidad de la división O'Higgins que venía en su auxilio, y que en esta ocasión dio la batalla de Quilo, tuvo lugar la victoria del mismo nombre (Membrillar), el 20 de marzo de 1814, en que Balcarce y Las Heras se distinguieron muy particularmente, según el testimonio de todos los historiadores chilenos.