proverbio


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proverbio

(Del lat. proverbium.)
1. s. m. Frase de origen popular y de forma fija que expresa una idea, consejo o enseñanza suele usar proverbios para aconsejar a sus hijos. refrán, sentencia
2. TEATRO Obra dramática en la que se escenifica un refrán.

proverbio

 
m. Sentencia, adagio o refrán.
teat. Obra dramática cuyo objeto es poner en acción un proverbio.

proverbio

(pɾo'βeɾβjo)
sustantivo masculino
refrán de origen popular que contiene una enseñanza moral un proverbio chino
Sinónimos

proverbio

sustantivo masculino
sentencia, refrán*, adagio, máxima, paremia.
El término griego paremia solo tiene uso literario.

proverbio:

dichorefrán, máxima, apotegma, axioma, sentencia, adagio, aforismo,
Traducciones

proverbio

Sprichwort

proverbio

proverb, saying, saw, adage

proverbio

proverbe

proverbio

proverbio

proverbio

provérbio

proverbio

المثل

proverbio

przysłowie

proverbio

поговорка

proverbio

谚语

proverbio

諺語

proverbio

přísloví

proverbio

ordsprog

proverbio

פתגם

proverbio

ことわざ

proverbio

속담

proverbio

ordspråk

proverbio

SMproverb
Ejemplos ?
Lo que va a seguir no lo oiríais de mis labios si el vino, con la infancia o sin ella, no dijera siempre la verdad, según el proverbio, y porque ocultar un admirable rasgo de Sócrates después de haberme propuesto elogiarlo, no me parece justo.
El capitán Pérez, buen muchacho, aunque no de largos alcances, le presto incondicionalmente su apoyo material y moral: ya había arriesgado, «metiéndose en la revolución», lo bastante para que no le dolieran prendas. -Gota más, gota menos, el amargo no aumenta y el veneno es el mesmo -decía aplicando a su situación el proverbio popular.
-Pero no pagado -argüía el fraile,- y la prenda es del primero que da por ella pecunia numerata; pues como dice el proverbio, «no sirve faré, faré, que más vale un toina que dos te daré».
-Pues ven conmigo y formemos el proverbio haciendo ver que un hombre honrado puede ir a cenar a casa de otro hombre honrado sin que se lo hayan rogado.
Pero el niño cuya muerte, al creer de su madre, había sido pronosticada por la viruta de la vela, estaba vivo aún, hecho un anciano de blanco cabello. «Los cabellos blancos son las flores de la vejez», reza el proverbio; y el hombre tenía muchas de aquellas flores.
Estábamos, a más, en cuaresma, época en que escasea la carne en Buenos Aires, porque la Iglesia, adoptando el precepto de Epicteto, sustine, abstine (sufre, abstente), ordena vigilia y abstinencia a los estómagos de los fieles, a causa de que la carne es pecaminosa, y, como dice el proverbio, busca a la carne.
Al contrario, aquellos que no sólo hablaban delante del señor, sino aun con éste mismo, aquellos a quienes no se cosía la boca, se mostraron dispuestos a poner el cuello por su señor, a desviar cualquier peligro que a éste amenazara; hablaban en los convites, pero callaron en el tormento. He aquí un proverbio inventado por este orgullo señoril: Tantos esclavos, tantos enemigos.
Los demás libertadores de América, inclusive Bolívar, - a quien no puedo nombrar, y menos en este recinto a esta hora, sin rendir a su memoria el tributo fervoroso de mi admiración – se comprometieron, aún sin saberlo ni pensarlo, en el incendio de la Revolución que había comenzado en 1810 por ser local y derivar de bandos igualmente respetables de Juntistas y Regentistas. En la forja se hacen los forjadores, como dice el viejo proverbio francés, “en forjant ont devient forjeron”.
Hoy es cuando yo me debo cortar el cabello y tú el tuyo si es cierto que nuestro razonamiento ha muerto y que no podemos resucitarlo; si yo estuviera en tu lugar y hubiese sido vencido, juraría como los de Argos no dejar que volviera a crecerme el cabello hasta haber logrado a mi vez alcanzar la victoria sobre las razones de Simmias y de Cebes. Pero yo repuse: Has olvidado el proverbio de que el mismo Hércules no basta contra dos.
De buena gana acusaría a Homero no sólo de no haber modificado este proverbio, sino de haberse burlado de él, cuando después de habernos mostrado a Agamenón como un gran guerrero y a Menelao como un combatiente de poco empuje, le hace ir al festín de Agamenón sin estar invitado, es decir, un inferior a la mesa de un superior que está por encima de él.
"Si hicieres bien, mira a quién lo haces, y alcanzarás mucha gracia en tus bienes". Según esto, mal sano queda nuestro proverbio español que dice: "Haz bien, y no mires a quién".
El tono hace la canción. Y la verdadera traducción libre sería un proverbio español equivalente a aquel francés. EL DUENDE.- Por ejemplo: «No siento que me llames Martín, sino el retintín».