presto

(redireccionado de prestas)
También se encuentra en: Sinónimos.

presto, a

(Del bajo lat. praestus , pronto.)
1. adj. Que está dispuesto o preparado para un fin presto al sacrificio; presto para la misión.
2. Que hace las cosas con rapidez es un presto empleado; es muy presto en la respuesta. diligente
3. adv. Al instante, con prontitud cumple presto mis encargos. rápido
4. MÚSICA Con movimiento muy rápido.
5. s. m. MÚSICA Composición o parte de ella con que se ejecuta este movimiento.
6. de presto loc. adv. Con presteza y rapidez.

presto

  (voz italiana)
adv. mús. Tiempo musical, vivo, que indica una ejecución más rápida que la del allegro.

presto -ta

 
adj. Pronto, diligente, ligero en la ejecución de una cosa: presto a, o para, correr; presto en obrar.
Aparejado, dispuesto para ejecutar una cosa o para un fin.
adv. t. Luego, al instante, con gran prontitud y brevedad.
De presto. Prestamente.

presto, -ta

('pɾesto, -ta)
abreviación
1. que actúa con mucha rapidez un negociador presto
2. que está preparado para realizar una acción con rapidez Estaba siempre presto a ayudar a los demás.

presto


adverbio
sin que transcurra mucho tiempo La ambulancia llegó presto al lugar del accidente.
Traducciones

presto

Presto

presto

presto

presto

普雷斯托

presto

普雷斯托

presto

Presto

presto

Presto

presto

Presto

presto

프레스토

presto

Presto

presto

A. ADJ
1. (= rápido) → quick, prompt, swift
2. (= listo) → ready (para, a for to)
3. (Mús) → presto
B. ADV (= rápidamente) → quickly, swiftly; (= en seguida) → right away, at once
Ejemplos ?
A competir anhelo Con tu numen, que el sabio mundo admira, Si me prestas tu lira, Aquélla en que tocaron dulcemente Música y Poesia juntamente.
Y fue su determinación matar con tósigo a Isabela; y, como por la mayor parte sea la condición de las mujeres ser prestas y determinadas, aquella misma tarde atosigó a Isabela en una conserva que le dio, forzándola que la tomase por ser buena contra las ansias de corazón que sentía.
EL JOVEN.-¿Por Zeus salvador! ¡Qué gran servicio me prestas intentando librarme de esta vieja! Esta noche te daré una prueba grande y gorda de mi gratitud.
ELECTRA: ¡Oh, desventurada de mí! ¿Y por qué hombre has sabido esa noticia a la que prestas fe tan fácilmente? CRISOTEMIS: Por mí misma, no por otro, he visto las pruebas ciertas de ello, y en esto es en lo que tengo fe.
CRISÓTEMIS: El tiempo será bastante largo para juzgar entre nosotras. ELECTRA: Vete, puesto que no me prestas ayuda alguna. CRISÓTEMIS: Así será, pero te falta un espíritu dócil.
Canción, del ruiseñor de voz sonora que trina por la noche en la espesura, órnate con las galas, y con sus prestas alas a Edeta vuela, donde noble dama te acogerá benigna, canción triste, que ella, cual yo, las soledades ama.
¡Salve llama del genio soberano, Que iluminas la mente del poeta; Que prestas voz y aliento sobrehumano Al que llega a tocar la ansiada meta!
Declaro inmediatamente, que, por principio, por creencia arraigada en la multiplicidad de hechos históricos, nada esperamos de las Cortes Constituyentes, engendradas en el mismo vientre de la sociedad capitalista y prestas a defender su hegemonía en el triple aspecto político, jurídico y económico.
Tú, más que a los históricos ejemplos y ardiente sed de fama, a los impulsos del corazón magnánimo que abrigas, obedeciendo fiel, en tus floridos años, asunto con tus hechos prestas, oh noble conde, a la española Musa.
Pronto la insaciable codicia de los hijos de Castilla por tierra echó tan rara maravilla; y cuantas plagas vomitó el Averno el suelo de los Incas devastaron: piedad demuestra y corazón humano con inerme rebaño tigre hambriento, al lado puesto del león hispano que hijos de Manco devoró sin cuento: palacios, templos, todo lo derriba, la humilde choza y la ciudad altiva, con prestas manos el furor hesperio; y en sólo un punto el peruano imperio se cubre todo de confusas ruinas, cual si de furibundo terremoto las iras repentinas, estremeciendo la mitad de un mundo, la tornaran vastísimo desierto, de escombros sólo y de pavor cubierto.
¡Oh cuitado de mi! Tú vas volando con prestas alas por la ebúrnea puerta; yo quédome tendido aquí llorando. ¿No basta el grave mal en que despierta el alma vive, o por mejor decillo, está muriendo d’una vida incierta?
Y, cuando Jesús hubo oído a los que gemían y se lamentaban sobre el muerto, dijo a José: ¿Por qué no prestas el socorro de tu bondad a ese hombre que lleva el mismo nombre que tú?