Ejemplos ?
Sin embargo sé dentro de mi alma que eso fue por una obligación, como has dicho, y no por amor. Yo sé que me amaba y presiento que esto le ha dolido tanto como a mí.
(MELCHTHAL se va.) ¡Desdichado! ... No me atrevo a confesarle la desgracia que presiento. ––¿Quién?... ¡Siempre que llaman, aguardo una calamidad!
Qué enigma se estará velando en luces o qué tumba cavará el olvido hipócrita... Que si el árbol, que si el monte, que si el cuarto solar del universo enmudecen la respuesta que no digo, mas presiento...
VIII No quisiera morir, mas ya no habrá hasta luegos y adiós yo les diré, aunque bien me lo presiento que nadie ha de escuchar, ¡sordos!, en el desierto: ni el niño que le di precoz tantos letreros ni el joven que intenté procaz darle senderos ni el malo que no pude hacerlo torpe bueno ni el bueno que volví Judas convenenciero ni el pobre muerto de hambre que le di mi almuerzo ni el rico que le ahorqué su estéril presupuesto ni el débil que aplasté gimnasta en rudos fierros ni el fuerte que no sé por qué me tuvo miedo ni el ruin astuto que creyó trenzarme el pelo ni aquél que con astucia le aboyé el desprecio.
Me desangra el paisaje de mi hallazgo y en impulsos de volcán que se insinúa sin brotar a las orgías del fuego, presiento surgir de mis abismos la trémula canción de los misterios.
Mujer de firmes eonvieeiones, realizo una feeunda e intensa obra gremialista, y tuvo tiempo para soriar y eseribir poesfa: Elevad al humilde Arena triste que mis plantas pisan Cuantos humildes que en el mundo yacen yo presiento el destino que te espera.
El cielo, siempre enemigo, dispuso que sólo las rosas de Venus floreciesen en mi alma y, a medida que envejezco, eso me desconsuela más. Presiento que debe ser grato, cuando la vida declina, poder penetrar en el jardín de los amores perversos.
VIDENTE Sin quererlo en mi diván de miedos te presiento tan distante que un pronto lejano contemplo en el techo al descubrir tu inmóvil lejanía a mi lado.
-Dijo él y ella contestó asombrando los prejuicios: -El destino parece ligarnos y esto me hace feliz, pues algo, presiento, nos quiere unir para siempre.
Pasa. Pero antes, en mi frente Entíbiate un instante; no vayas de repente A enfriar el manso sueño que en la suya presiento. Como tú, bien quisieran entrar ellos y estarse Mirando esa blancura, esas pulcras mejillas, Esas finas ojeras, esas líneas sencillas.
Sin embargo, un día, lo presiento, voy a poder tener a quien amar con devoción; un amor tan mío y tan grande que a su vez me ame con sinceridad, tal como mi padre y mi madre veo que se han amado.
te hace falta descanso... —¡Créeme papá! ¡Por favor! ¡Presiento algo terrible! —¡Delirios de tus diecisiete años! —¡Está bien! Conste que lo advertí...!