prepotencia

prepotencia

1. s. f. Ostentación y superioridad siempre se muestra individualista y con prepotencia.
2. Abuso de poder trata a sus empleados con prepotencia . despotismo

prepotencia

 
f. Poder superior al de otros o gran poder.

prepotencia

(pɾepo'tenθja)
sustantivo femenino
ejercicio abusivo del poder que se tiene sobre otros actuar con prepotencia
Traducciones

prepotencia

prepotenza

prepotencia

Arroganz

prepotencia

arrogance

prepotencia

arrogantie

prepotencia

arrogância

prepotencia

arogance

prepotencia

arrogance

prepotencia

오만

prepotencia

arrogans

prepotencia

SF
1. (= arrogancia) → high-handedness
el incidente fue un ejemplo más de su prepotenciathe incident was yet another example of his high-handedness
nunca me habían tratado con tanta prepotenciaI had never been treated in such a high-handed manner o with such arrogance
2. (= poder) → power
su prepotencia en el Congreso es absolutahe has absolute power in Congress
Ejemplos ?
En el Brasil, muchos términos argentinos (lunfardos) son populares. ¿Por qué? Por prepotencia. Por superioridad. Last Reason, Félix Lima, Fray Mocho y otros, han influido mucho más sobre nuestro idioma, que todos los macaneos filológicos y gramaticales de un señor Cejador y Frauca, Benot y toda la pandilla polvorienta y malhumorada de ratones de biblioteca, que lo único que hacen es revolver archivos y escribir memorias, que ni ustedes mismos, gramáticos insignes, se molestan en leer, porque tan aburridas son.
Y el fomento al interés privado en esta época de grandes constelaciones financieras y productivas, conlleva fatalmente el surgimiento y la reproducción del privilegio y la concentración, sobre todo en una sociedad como la nuestra, marcada por siglos de miseria, desigualdad inicua y prepotencia colonial e imperial.
Mas el Perú, que no tiene ni puede llegar a tener cuestiones de ese linaje con Chile, inicia la negociación del Tratado de alianza, sólo por un espíritu de rivalidad y por razones de prepotencia marítima en el Pacífico.
Los que empiezan por no respetar el lenguaje terminan por no respetar a las personas. La prepotencia y la descalificación son las armas de quienes no tienen argumentos.
El principio republicano está confiado a nuestras manos y no debemos permitir que sea comprometido en aventuras de guerra, que traen la prepotencia del sable, el régimen del estado de sitio y la ley, marcial, que hace retroceder hasta la barbarie aun a pueblos más sólidos que el nuestro.
No obstante, el pueblo solidariamente mantuvo la calma; procedía sin freno la descapitalización, el empobrecimiento de las masas frente a la ostentación irritante de las minorías enriquecidas, ya no podía seguir contando con la anuencia del estado; frente a nuevas tácticas del gobierno, para encontrar la fórmula de reorientación entre nuestra economía, la prepotencia y el antipatriotismo, debemos de aceptarlo, de los banqueros, se hacía evidente, se calcula que por la sola operación de comprar dólares en una ventanilla y venderlos en otra, la banca privada se embolsó 10 mil millones de pesos.
Bolivia, después de haber recibido con palmas como a libertadores a los ejércitos de Buenos Aires, se vuelve contra ellos y forma el grueso de los realistas que defienden el antiguo régimen porque en los primeros halló un común sentimiento de prepotencia, acusador de nuevos amos.
Cierto, ciertísimo estoy de que Las Heras, que – ese sí – era soldado de verdad, hubiera dado el mando del ejército republicano a Lavalleja de no mediar entre los que lo rodeaban y preferían sacrificarlo todo a la prepotencia de Buenos Aires, la seguridad de que aquél, en primer término, sería guardián del patrimonio oriental.
Sé bien de la profunda irritación ante el maltrato, ante la prepotencia, ante los estorbos burocráticos y sobre todo, ante la inadmisible frustración, ante la impunidad.
Si Lavalleja en tal momento, y mirando exclusivamente a sus conveniencias e interés personal, se niega a marchar al ejército donde de seguro tendría que sufrir – como sufrió – a la prepotencia unitaria ensoberbecida, ¿qué pasa?, ¿qué hubiera pasado?
Sin embargo, un año después, un nuevo director general, en una visita que hizo a la escuela donde yo trabajaba, me amonestó diciendo con prepotencia al ver mi trabajo que “nuestras escuelas no son de experimentación”, aunque desconcertantemente, ante mi sorpresa por su ignorancia pedagógica, yo laboraba en una escuela que aplicaba el método Freinet y la imprenta en la escuela.
Todo esto reconozco que puede sonar increíble después de tantos años de enfrentamientos inútiles, pero es un desafío excitante, es lo que pidieron millones de argentinos que estaban cansados de la prepotencia y del enfrentamiento inútil.