precisamente


También se encuentra en: Sinónimos.

precisamente

1. adv. Con exactitud o precisión llegó precisamente cuando cerrábamos.
2. Con necesidad, de forma indispensable se lo exigió precisamente.
3. A propósito de precisamente por eso te lo digo.

precisamente

 
adv. m. Justa y determinadamente; con precisión.

precisamente

(pɾeθisa'mente)
adverbio
1. con fidelidad y precisión Hay que definir precisamente el rumbo a seguir.
2. señala coincidencia entre hechos Precisamente decía yo que ibas a olvidarte el libro de historia.
3. señala que lo que se dice tiene mucha importancia Precisamente por esta razón, no debemos aplazar la compra de la casa.
Sinónimos

precisamente

Traducciones

precisamente

precisely, just

precisamente

genau

precisamente

precisamente

precisamente

بالضبط

precisamente

ακριβώς

precisamente

точно

precisamente

přesně

precisamente

netop

precisamente

בדיוק

precisamente

正確に

precisamente

정확하게

precisamente

ADV
1. (= con precisión) → precisely
2. (= exactamente) → precisely, exactly
¡precisamente!exactly!, precisely!
precisamente por esofor that very reason, precisely because of that
precisamente fue él quien lo dijoas a matter of fact it was he who said it
precisamente estamos hablando de esowe're just talking about that
llegó precisamente cuando nos íbamoshe arrived just as we were leaving
yo no soy un experto precisamenteI'm not exactly an expert
no es eso precisamenteit's not quite that
Ejemplos ?
He aquí cómo se efectúa este movimiento. Entre las aberturas de la Tierra hay una, precisamente la mayor, que atraviesa toda la Tierra.
-preguntóle encorvando las cejas el anciano. -Pus por eso, porque a esa hora precisamente estaba yo platicando con ella por la ventana.
La historiografía pragmática, con su ejemplaridad, no puso gran empeño en el examen de las fuentes. La ejemplaridad es, precisamente, algo sin objetivo.
Además, querido, lo que Sócrates dijo hace un momento de mis celos, ¿te ha persuadido o sabes que lo contrario es precisamente la verdad?
(replicó el fraile.)--Os he dicho que el autor de esa pintura no pertenece al mundo; pero esto no significa precisamente que haya muerto....
¡Para que yo me quedase en esta casa!... ¡Precisamente no hay nada que me subleve tanto como ver llorar a las mujeres! El pobre Capitán Veneno se calló otra vez, mordiéndose los labios algunos instantes sin lanzar ni un suspiro...
Mirando y admirando estaba precisamente la madrileña a tan singular personaje, cuando los republicanos hicieron una descarga sobre él, por considerarlo sin duda más terrible que todos los otros, o suponerlo General, Ministro, o cosa así, y el pobre capitán, o lo que fuera, cayó al suelo, como herido de un rayo y con la faz bañada en sangre; en tanto que los revoltosos huían alegremente, muy satisfechos de su hazaña, y que los soldados echaban a correr detrás de ellos, anhelando vengar al infortunado caudillo.
Partiendo de allí, envueltas en densa niebla marchan al abrigo de la noche, lanzando al viento su maravillosa voz, con himnos a Zeus portador de la égida, a la augusta Hera argiva calzada con doradas sandalias, a la hija de Zeus portador de la égida, Atenea de ojos glaucos, a Febo Apolo y a la asaeteadora Ártemis, a Poseidón que abarca y sacude la tierra, a la venerable Temis, a Afrodita de ojos vivos, a Hebe de áurea corona, a la bella Dione a Eos al alto Helios y a la brillante Selene, a Leto, a Jápeto, a Cronos de retorcida mente, a Gea, al espacioso Océano, a la negra Noche y a la restante estirpe sagrada de sempiternos Inmortales. Ellas precisamente enseñaron una vez a Hesíodo un bello canto mientras apacentaba sus ovejas al pie del divino Helicón.
Con verdadero delirio se abrazaron y besaron madre e hija, precisamente sobre el arroyo de sangre vertida por el capitán, y entraron al fin en la casa, sin que en aquellos primeros momentos se enterase nadie de que las faldas de la joven estaban agujereadas por el alevoso trabucazo que le disparó el hombre de la buhardilla al verla atravesar la calle...
-Me detuve y lo esperé-. Apolodoros, me dijo, te buscaba precisamente. Quería preguntarte lo que pasó en la casa de Agatón el día en que cenaron allí Sócrates, Alcibíades y algunos otros.
Desde luego respondió de que el capitán no moriría, "dado que saliese antes de veinticuatro horas de aquel profundo amodorramiento" indicio de una grave conmoción cerebral, causada por la lesión que en la frente le había producido un proyectil oblicuo "disparado con arma de fuego, sin quebrantarle, aunque sí confundiéndole, el hueso frontal", "precisamente en el sitio en que tenía la herida...
Sostenido por sus amigos se adelantó Alcibíades y mientras se ocupaba de quitarse las cintas y la guirnalda para coronar a Agatón, no vio a Sócrates que estaba frente a él y fue a sentarse precisamente entre Agatón y él, que se había apartado para hacerle sitio.