Ejemplos ?
Imnediatamente se precipitaron tantas cabezas para ver al número Veintisiete leer su libro de salmos, que el agujerito se vio bloqueado.
Los antiguos servidores de Indrah huyeron y al huir dejaron caer el cuerpo de la virgen sobre el que se precipitaron los aldeanos.
Pues, arriba había referido algunas palabras de éstos alusivas a lo mismo, que decían: «Todos los malos son buenos en los ojos del Señor, y estos tales deben agradarle.» A estas murmuraciones contra Dios se precipitaron, entendiendo carnalmente la ley de Moisés.
Estos hechos, que constituyen el primer y hasta ahora único uso de armas nucleares en un conflicto real, precipitaron la capitulación de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Tres veces se arrancó él de sus brazos, y otras tres ambos se precipitaron en brazos uno del otro, hasta que, dejando a Lucía desmayada en poder de sus criadas, partió el desesperado joven adonde su deber lo llamaba.
Hizo venir a numerosos jefes, cada uno con sus carros equipados con sus armas de guerra; El jefe de Arzawa, el de Luka, el de Dardani, el jefe de Karkemish, el jefe de Karkisha, el de Alepo, y a sus hermanos reunidos en un lugar. Su total eran 1.000 carros que se precipitaron en el combate.
Esta estrategia no pudo sostenerse, lamentablemente, en virtud del tamaño del desequilibrio acumulado y de acontecimientos políticos que precipitaron la salida de capitales, el margen de acción para desactivar lenta y progresivamente el problema, se agotó.
Al año siguiente cayeron tantas heladas que no quedó hierba alguna ni animal vivo. Al cuarto año se precipitaron gigantescos granizos y rayos sobre la grande TOLLAN.
Con igual indignación se había referido a Estados Unidos en su obra El Evangelio americano: los Estados Unidos “no abolieron la esclavitud de sus estados, no conservaron las razas heroicas de sus indios, ni se han constituido en campeones de la causa universal, sino del interés americano, sino del individualismo sajón”… por ello “se precipitaron sobre el sur”.
… A finales de la década de los sesentas, invadieron la escena internacional, fenómenos desconocidos para los selectos grupos dominantes de las superpotencias; pero ancestralmente sufridos por los países pobres y explotados: falta de alimentos, ausencia de materias primas y escasez de energéticos; se aceleró la espiral inflacionaria y se precipitaron las devaluaciones competitivas; llegó a su término la expansión sin precedente, que la economía mundial había gozado desde la última guerra.
Otra vez apareció en el rostro de Luzardo la sonrisa de la inteligencia de la situción, y, poniéndose de pie, se echó a la cara su rifle que llevaba consigo. Pero la bala no dio en el blanco, y los enorme saurios se precipitaron al agua, levantando un hervor de espumas.
Se precipitaron todos hacia donde estaba Isabeau, prorrumpiendo en gritos de admiración: - ¡Oh, qué hermosa que es, qué hermosa que es!