prólogo


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prólogo

(Del gr. prologos < pro, artes + lego, decir.)
1. s. m. LITERATURA Escrito o texto que precede a una obra de cualquier tipo es el propio novelista quien firma el prólogo de la obra. prefacio, proemio
2. Cualquier cosa que sirve como introducción o inicio para realizar otra tras el prólogo de las obligadas presentaciones, iniciaron la reunión. prolegómeno
3. LITERATURA Primera parte de algunas obras literarias en la que se representa una acción que es consecuencia de la principal y que se desarrolla con posterioridad.
4. TEATRO Discurso que en el texto griego y latino se recitaba entre el público y precedía al poema dramático.

prólogo

 
m. Escrito antepuesto al cuerpo de la obra en un libro.
fig.Lo que sirve como de exordio o principio para ejecutar una cosa.
lit. Discurso que solía preceder al poema dramático y se recitaba ante el público.
Primera parte de algunas obras dramáticas y novelas, en la cual se representa una acción de la que es consecuencia la principal, que se desarrolla después.

prólogo

('pɾoloγo)
sustantivo masculino
1. comentario de introducción de ciertas obras Nunca leo los prólogos de los libros.
2. lo que sirve para introducir alguna cosa a modo de preparación Dejémonos de prólogos y pongámonos a trabajar.
Sinónimos

prólogo

sustantivo masculino
proemio, prefacio, introducción, preámbulo*, exordio.
Introducción y preámbulo se aplican a los libros o a los discursos. Exordio se usa especialmente tratándose de discursos.
Traducciones

prólogo

Vorwort

prólogo

préface

prólogo

proloog

prólogo

prólogo

prólogo

مقدمة

prólogo

Prolog

prólogo

Пролог

prólogo

序言

prólogo

序言

prólogo

Prolog

prólogo

Prolog

prólogo

プロローグ

prólogo

프롤로그

prólogo

A. SM
1. [de libro] → prologue, prolog (EEUU) (de to) un texto con prólogo y notas de García Márqueza text edited by García Márquez
2. (= principio) → prelude (de to)
B. ADJ INV etapa prólogopreliminary stage, preparatory stage
Ejemplos ?
Del prólogo al libro del mismo título de Leopoldo Pérez, Wáshington Duarte y Rafael Addiego publicado en Montevideo el 14 de mayo de 1946
Luis de Alarcón dice en un prólogo de sus comedias que el público juzga como es gusto y no como es justo; algo semejante ha hecho la Historia Clásica.
La presentación del libro era de Octavio Paz –quien había amparado la publicación en su propia casa editorial– y el prólogo de Guillermo Schmidhuber, mientras que la edición estuvo a cargo de este último con la colaboración de Olga Martha Peña Doria.
1960 Prólogo a la obra titulada "50 años de Revolución". Adolfo López Mateos. Noviembre 30 de 1960 En el escenario de la historia contemporánea, la revolución ocupa un sitio de honor.
Por ejemplo, en el prólogo del autor que encabeza el libro primero de Gargantúa nos dice: “Alcibíades, en el diálogo de Platón que se intitula El Banquete, al elogiar a su preceptor Sócrates, príncipe, sin discusión, de los filósofos...” “¿Creéis por vuestra fe que jamás Homero al escribir La Ilíada o la Odisea pensase la alegoría que calafatearon Plutarco, Heráclides, Ponticua, Eustaquio Fortuno, y de la que le ha desnudado Politian?
El libro cuarto comienza con un largo prólogo a los lectores y después va refiriendo las incidencias de la fantástica navegación hacia el país de Cathay, residencia de la diosa Bacbuc, navegación que va haciendo escalas en islas fabulosas: Medamothi, en donde Pantagruel adquiere algunos unicornios y recibe noticias de Gargantúa, mientras Panurgo juega la famosa mala pasada al mercader de carneros Dindenault; Ennasin, cuyos habitantes tienen extravagantes costumbres; Cheli, con su rey Panigon que acoge cordialmente a los navegantes y en cuya cocina se demora el desenvuelto fray Juan.
Por eso me declaro inhábil, hasta estúpido, para escribir sobre este volumen el prólogo literario que, de mi buena voluntad por complacerlo, ha solicitado usted.
Las galanas espinelas á un médico corcobado, á quien lla- ma ))iá doblado que capa de pobre cuando nueva y más torcido que una ley cuando no quieren que sirva; el sabroso coloquio entre la Muerte y un doctor moribundo; el repiqueteado romance á la bella Anarda, y otras muchas (1) Bate articulo fué encríto para servir de prólogo ¿ la oolección de poesías de Caviedes.
Tiene sobrada razón, como dice Menéndez y Pelayo, el poe- ta colombiano Rafael Pombo cuando, en el prólogo de las poesías de Agripina Montes del Valle, escribe que, en verso castellano, no se ha discurrido tan alta y poéticamente sobre la poesía, como en la composición de la anónima limeña.
En fin: dejando a un lado inscripciones, porque ya esto se parece al prólogo de la primera parte de don Quijote, o a la cena de Fr.
(1935) Libro de Cabildos de la Ciudad de Quito 1573 – 1574. Versión de Jorge A. Garcés G. Prólogo de J. Roberto Paez Secretario del Consejo Municipal.
Bien sé que habiendo sacado de pila á muchos ahijados li- terarios, gallardos unos y deformes otros, debe mi firma, cuan- do aparece en la línea final de un prólogo, inspirar no poca desconfianza al lector.