positivista

positivista

1. adj. Del positivismo.
2. adj./ s. m. y f. FILOSOFÍA Que profesa el positivismo o es partidario de él.

positivista

 
adj. Relativo al positivismo.
adj.-com. filos. Partidario del positivismo.
Traducciones

positivista

positivista

positivista

ADJ & SMFpositivist
Ejemplos ?
Sin embargo, aunque en alguna ocasión denominara al pragmatismo como una filosofía proto-positivista (EP 2:339, 1905), sería más que inexacto decir que Peirce fue un filósofo positivista en sentido estricto.
Este es el rasgo esencial que caracteriza a muy diversos autores y escuelas unidas bajo el concepto del positivismo, de inspiración claramente empirista Desde un positivismo extremo hasta un positivismo casi idealista, el siglo XIX y comienzos del XX ofrece un riquísimo panorama de autores y escuelas todas bajo denominación positivista y de inspiración empirista fuertemente unidas a la idea de progreso en el conocimiento científico-técnico.
Plantea la posibilidad de una Ciencia de la Educación, que debe ser un conocimiento pragmático, positivista y científico, para ello se deben tomar aportes de la Sociología, de la Psicología y de la Economía.
Gramsci, desde los años universitarios, fue un decidido opositor de aquella concepción fatalista y positivista del marxismo, presente en el viejo partido socialista, para la cual el capitalismo necesariamente estaba destinado a caer, dando lugar a una sociedad socialista.
Durkheim, al referirse a la educación, expresa que es materia de la Pedagogía y es indispensable construir un saber por medio de la implementación de reglas metodológicas −postura positivista− que sea garante del carácter científico de dicho conocimiento.
íntoma curioso de la mutación que en ideas y sentimientos experimenta la conciencia europea — y hablamos de lo que acontecía aún antes de la guerra — es el nuevo rumbo que toman nuestros gustos estéticos. Ha dejado de interesarnos la novela, que es la poesía del determinismo, el género literario positivista.
Cuando el padre Incienso está a vueltas con aquello del «helado indiferentismo» y lo otro del «determinismo positivista, nefanda resurrección del fatalismo pagano», me entran a mí arrechuchos de gritarle: «¡Padre Incienso, por ahí, no!...
Pensaba a la moda, y con la misma desfachatez y superficialidad con que escribía. Era materialista, o mejor positivista... Que no se le hablase a él de metafísica; la metafísica había hecho su tiempo, decía con un horroroso galicismo.
Por fortuna o desgracia mía soy, digámoslo así, un hombre a la moderna, nada supersticioso, y tan positivista como el que más, bien que incluya entre los datos positivos de la Naturaleza todas las misteriosas facultades y emociones de mi alma en materias de sentimiento...Pues bien: a propósito de fenómenos sobrenaturales o extranaturales, oíd lo que yo he oído y ved lo que yo he visto, aun sin ser el verdadero héroe de la singularísima historia que voy a contar; y decidme en seguida qué explicación terrestre, física, natural, o como queramos llamarla, puede darse a tan maravilloso acontecimiento.
Pero ponla a elegir entre tres hombres Que la rodean, todos diciendo que la aman - por ingenua que seria - En seguida notarías que ella ha vuelto a ser positivista.
Había mesas de mármol dispuestas por todas partes. Diversos individuos, con las piernas estiradas, la cabeza erguida, los ojos fijos, con un aire positivista, parecían meditar.
De la inesperada confluencia entre los presupuestos del liberalismo latinoamericano y la filosofía positivista existen muchos testimonios.