ponerse en cuclillas

Traducciones

ponerse en cuclillas

crouch, crouch down

ponerse en cuclillas

يَرْبِضُ

ponerse en cuclillas

přikrčit se

ponerse en cuclillas

krybe sammen

ponerse en cuclillas

ducken (sich)

ponerse en cuclillas

kyyristyä

ponerse en cuclillas

s’accroupir

ponerse en cuclillas

čučnuti

ponerse en cuclillas

accovacciarsi

ponerse en cuclillas

うずくまる

ponerse en cuclillas

웅크리다

ponerse en cuclillas

hurken

ponerse en cuclillas

huke (seg) ned

ponerse en cuclillas

przykucnąć

ponerse en cuclillas

agachar-se

ponerse en cuclillas

присесть

ponerse en cuclillas

huka (sig) ner

ponerse en cuclillas

หมอบลง

ponerse en cuclillas

çömelmek

ponerse en cuclillas

cúi xuống

ponerse en cuclillas

蹲下
Ejemplos ?
Lamela, Zarzuela y el resto de supuestos dirigentes de la rebelión negaron los hechos y denunciaron que habían sido torturados por la Guardia Civil para que confesaran —Lamela dijo que le habían obligado a ponerse en cuclillas para pasarle un palo entre las corvas de las piernas y los brazos y a continuación tenerlo colgado durante un cuarto de hora—.
El héroe puede brincar, subir por cuerdas o lianas o cualquier cosa en posición vertical de subida o de bajada, ponerse en cuclillas y dar extraños volantines y raras piruetas, todo esto con una velocidad enormemente lenta que en la mayoría de los casos frustra el control sumado a la pobre movilidad del personaje para evitar todo tipo de ataques.
Los cuádriceps son potentes extensores de la articulación de la rodilla. Son cruciales para caminar, correr, saltar y ponerse en cuclillas.
En el evangelio de Juan, los ángeles son descritos como sentados donde el cuerpo de Jesús había estado; se piensa que es una referencia a ponerse en cuclillas o sentado con las piernas cruzadas, lo que sugiere que la tumba tenía un estante o repisa elevada, sobre la que se había colocado el cuerpo.
Aunque la mayoría de lugares públicos, tales como escuelas, templos y estaciones de tren a menudo están equipados sólo con retretes tradicionales, en sus propios hogares, los japoneses prefieren poder sentarse, especialmente personas ancianas para quienes ponerse en cuclillas supone un esfuerzo o es incómodo.