polar

(redireccionado de polares)
También se encuentra en: Sinónimos.

polar

1. adj. GEOGRAFÍA Del polo o de los polos terrestres.
2. METEOROLOGÍA Que tiene alguna de las propiedades del polo o los polos hacía un frío polar.

polar

 
adj. Relativo a los polos.
astron. estrella polar V. Osa menor.
ingen. diagrama polar Gráfico que presenta en abscisas la fuerza de sustentación del ala de un avión y en ordenadas la resistencia del aire al avance de la misma.
quím. Díc. de las moléculas en las que los centros de gravedad de las cargas positivas y de las negativas no coinciden, como ocurre en la molécula del agua.
regiones polares Nombre que se aplica a los casquetes esféricos de la Tierra, limitados por los círculos Ártico y Antártico. (V. Antártico, Antártida y Ártico.)
m. Tejido sintético que protege del frío. También forro polar.
Prenda de abrigo que cubre la parte superior del cuerpo y se confecciona con este tejido. También forro polar.

polar

(po'laɾ)
abreviación
1. geografía que está relacionado con los polos de la Tierra los hielos polares
2. que está opuesto totalmente a otro En la asamblea se hicieron oír opiniones polares.
Traducciones

polar

polar

polar

polar

polar

polare

polar

polar

polar

polární

polar

polar-

polar

Polar-

polar

napaseudun

polar

polaire

polar

polarni

polar

極地の

polar

극의

polar

polair

polar

pol-

polar

polarny

polar

pol-

polar

เกี่ยวกับขั้วโลก

polar

kutup

polar

ở địa cực

polar

两极的, 极地

polar

極地

polar

ADJpolar

po·lar

a. polar, rel. to a pole.
Ejemplos ?
Su carne es la Primera Comunión de la Carne, y tiene lo intocado de las páginas donde no escribió nadie, porque esperan la mano que escriba con su sangre la Primera Palabra. ¡Mujer de Nieve, inédita de los llanos polares!
Ahora es cuando los videntes de los porvenires obscuros miran las estrellas polares, e interpretando los orientes cantan cármenes seculares.
Volviendo de la contemplación del cambiante mundo de los hombres al inmutable rostro de la Naturaleza, renové el conocimiento que antaño tenía de las maravillas de la Tierra--las atronadoras cataratas, las tormentosas costas del océano, las solitarias cimas de las montañas, los grandes ríos, los brillantes esplendores de las regiones polares, y los desolados parajes de los desiertos.
La generalización es imposible tratándose de un pueblo que por uno de sus extremos va a perderse en la zona tropical y por el otro de sus extremos se sumerge en las olas polares; que vive en el norte explotando riquezas minerales y en el sur recogiendo los mariscos de la playa.
Sí, señor; las duras peñas lucen este mes renovados musgos o, cuando menos, un liquen llamado geográfico, primer grado de la vegetación; y en cuanto a los hielos, y a la misma nieve, producen en las regiones polares ciertos fresales amarillentos y líquenes incoloros que sólo se nutren del aire, o sea del aliento vivificante de Flora, como los camaleones y los verdaderos poetas.
En aquellos climas que van desde el calor de Madagascar, en los hondos valles equinocciales, hasta el frío de Siberia, en los luminosos páramos donde blanquea la nieve perpetua, surgirán, incitados por mis agentes y estimulados por las primas de explotación, todos los cultivos que enriquecen, desde el banano cantado por Bello en su oda divina hasta los líquenes que cubren las glaciales rocas polares; todas las crías de animales útiles desde los avestruces que pueblan las ardientes llanuras de Africa, hasta los rengíferos del polo.
Y luego los planetas que han comenzado a envejecer: Marte, medio seco, donde el deshielo de los casquetes polares, aprovechado por una hipotética humanidad, refinada y marchita, se filtra hacia el Ecuador, a lo largo de los famosos lagos que vislumbró Schiaparelli, y que al fin se han fotografiado, «tela de araña como las que la primavera extiende sobre el césped, finísimo retículo que va de un polo al otro...
¡Guerra!... ¿Y en dónde? En los inmensos páramos polares el grito del autócrata responde. «¡Guerra en torno de mí! ¡Yo soy la guerra!» ¡Guerra!
El que abraza la mitad del globo y del cielo se llama racional y el que existe para cada persona al punto mas distante que la vista puede alcanzar, cuando no hay algún obstáculo intermedio, toma el nombre de horizonte visual ó sensible. Los círculos pequeños, son los de los trópicos y los polares .
En los mares glaciales, osos muy fuertes y feroces recorren los témpanos de hielo, impidiendo que los hombres se acerquen á ellos; en el océano, que bañan estas regiones polares, enormes ballenas y otros cetáceos confunden sus rugidos espantosos con el ruido horroroso de las tempestades.
y el Cármata cruel, el Cretón bravo, el escita ligero, el sombrío, feroz escandinavo que en las brumas polares de otro mundo olfateaba el derrotero, fueron a prosternarse en sus altares!
¡Oh suerte! ¡Para qué tanto afán, si en ese abismo de tinieblas polares, en la muerte, se ha de abismar el pensamiento mismo! ¡Nacer, pensar, morir!