plebe


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plebe

(Del lat. plebs, plebis, pueblo.)
1. s. f. HISTORIA Clase de los ciudadanos que no eran patricios en la antigua Roma.
2. SOCIOLOGÍA Clase social formada por las personas sin título de nobleza, jerarquía o posición económica especiales. pueblo
3. despectivo Populacho, la clase social más baja no le gusta mezclarse con la plebe.

plebe

 
f. Estado llano.
Populacho.
hist. Grupo social de la antigua Roma, que estaba en la base de la estructura de clases.

plebe

('pleβe)
sustantivo femenino
clase social formada por gente de bajos recursos las diversiones de la plebe
Sinónimos

plebe

sustantivo femenino
vulgo, pueblo.
«Plebe representa simplemente la clase inferior del pueblo. Vulgo representa esta misma clase como revestida de cualidades bajas y comunes que son propias de ella. Así es, que plebeyo y vulgar no son sinónimos, porque plebeyo se contrapone a noble; esto es, se refiere a la clase; y vulgar se contrapone a culto, instruido, o que no tiene las inclinaciones y modales que son propias del vulgo; esto es, se refiere a las cualidades.»
José López de la Huerta
Traducciones

plebe

Pöbel

plebe

plèbe

plebe

Плебс

plebe

Плебеи

plebe

Plebejer

plebe

Plebeijit

plebe

פלבאים

plebe

SF la plebe (gen) → the common people pl, the masses pl (pey) → the mob, the rabble, the plebs pl (pey)
Ejemplos ?
La solidaridad del mundo progresista para con el pueblo de Vietnam semeja a la amarga ironía que significaba para los gladiadores del circo romano el estímulo de la plebe.
En los tiempos de Amat, era la plebe harto entusiasta por las lidias de gallos, y así los artesanos como los sirvientes, desatendían sus deberes por jugar gallos en plena calle.
Elíjase el sujeto y no se mire, (perdonen los preceptos) si es de reyes aunque por esto entiendo que el prudente Felipe, rey de España y señor nuestro, en viendo un rey, en ella se enfadaba, o fuese el ver que al arte contradice, o que la autoridad real no debe andar fingida entre la humilde plebe.
Terminó el sarao, y los curiosos de la plebe, que aguardaban con impaciencia este momento formando grupos y corrillos en las avenidas de palacio, corrieron a estacionarse en la cuesta del alcázar, los Miradores y el Zocodover.
El tronco fue destinado a palo mayor de un barco de alto bordo, capaz de circunnavegar el mundo si se le antojaba; las demás ramas pasaron a otros lugares, y a nosotros nos ha sido asignada la misión de suministrar luz a la baja plebe; por eso, a pesar de ser gente distinguida, hemos venido a parar a la cocina.
Sabían que Antonio fue causa de las inobediencias de César, cuando no quiso dejar las armas; pues siendo tribuno de la plebe por las dádivas de Curio, no queriendo el Senado leer las cartas que César escribía por la prorrogación de su cargo, él osó leerlas concitando el pueblo.
Conoce el sabio que muchos de los que andan con la toga y la púrpura, aunque tienen buen color y parece que están fuertes, están malsanos; y así, los mira como a enfermos destemplados, y con esto no se ensaña, aunque desvergonzadamente se atrevan a intentar con la enfermedad alguna cosa contra el que los cura; y como hace poca estimación de los honores que el enfermo le da, tampoco hace caudal de las acciones contumeliosas: y como hace poco aprecio de que un mendigo le honre, tampoco tiene por injuria si algún hombre de los de la ínfima plebe...
Al fin por sobre el gentío Viéronse llegar jinetes, Atropellando la turba Y armados hasta los dientes. Doblaron los alguaciles Sus roncas voces al verles, Y oyéronse maldiciones De la magullada plebe.
Y si en cualquier país está siempre visible la gente que se considera de alta esfera, en el Perú había superior razón para que así sucediese; porque no era grande el número de personas á quienes favorecían felices excepcio- nes; porque éstas, necesariamente, tenían que hacerse nota- bles entre la muchedumbre de españoles del estado llano; por- que la masa de indígenas era mirada como muchedumbre de idiotas; y por último, porque había negros esclavos y otras castas que, consiguientemente, componían lo que se llamó úl- tima plebe.
(Todos, con excepción de Marcos y Rosa, se miran azorados y hacen la señal de la cruz.) (Aparte.) Hay que atemorizar a la plebe pintándola infiernos y demonios, porque, de lo contrario, ¡pobres de los ricos y pobres de nosotros los representantes de Dios: tendríamos que trabajar para comer!
Quedaron todos atónitos, y la justicia y la plebe sin concebirlo, admiraban en silencio y juntamente en don Luis lo generoso, y en el otro lo valiente.
Platoneadas las princesas, el amor las salva en risas. Y derramando glucosa entre plegarias de llanto la plebe lo ató en la plaza y luego lo envió al Atlántico.