Ejemplos ?
Efectivamente, un día sólo que me metí en ella a comer tuve para mucho tiempo que arrepentirme de haberme engolfado tan imprudentemente y sin saber nadar en un plato decorado a la aguada, de que me vi negro para salir, sin tener siquiera una tajada a que agarrarme para ponerme en tierra firme.
CELESTINA Pues sabed que yo en mi vida no aprendí ciencia ninguna, porque mi buena fortuna ha estribado en ser creída. Soplándome el aire grato, con mi maña di en mentir; con el plato del fingir,106 me dio al mediodía el plato.
Aunque desde luego esto de los acarreos también sucede con los trabajadores organizados por líderes oficialistas, que venden los derechos de los empleados bancarios, a cambio de un plato de lentejas, que representa, en esta ocasión, el Banco Obrero.
En lugar de el Alamar, o cordones que han usado hasta ahora, llevará una estrella, de plato u oro según los cabos de el uniforme, bordada de solo hilado y de ningún modo con canutillo, esmaltes, etc., en el brazo derecho, de el mismo tamaño y figura, y en el propio sitio que los sargentos segundos.
Di cuanto quisieres de ellos, que, cuanto más inhumano me los mordieres, entonces me quedas más obligado, pues le debes a mi musa el más sazonado plato (que es el murmurar), según un adagio cortesano.
-replicó el Asturiano. -Hasta ahora le tengo por ver fregar el primer plato. -No importa -dijo Lope- no haberle visto fregar el primer plato, si le has visto fregar el segundo y aun el centésimo.
Hasta los excrementos o mierda (pasa adelante, porque no te empalagues con tan dulce plato) son de provecho, pues según defienden los doctores galenistas y boticarios droguistas, son buenos para desligar Cárdeno y Alberto los del lagarto para los ojos; los de bestias, que llaman estiércol, es con lo que se fertilizan los campos, y a quien debemos los frutos; la del gato de Algalia, no hay que probar ni examinar cuánto es su valor y estimación; la mierda del buey, o boñiga, para inmensos remedios es provechosa.
Sucedió a la sopa un cocido surtido de todas las sabrosas impertinencias de este engorrosísimo, aunque buen plato; cruza por aquí la carne; por allá la verdura; acá los garbanzos; allá el jamón; la gallina por derecha; por medio el tocino; por izquierda los embuchados de Extremadura.
-Pos, hombre, me alegro de saberlo, porque si eso es asín, lo otro pudiera pasar tamién de matute, porque la verdá es que es un dolor que su compadre de usté a la chita callando... Ya se ve, como el hombre es tan isimulao y tan redomao y parece que no rompe un plato...
Pero estaban persuadidos de que a ellos todo les estaba bien. -¡Fuera los pies del plato! -les gritó el viejo duende, y ellos obedecieron, aunque a regañadientes.
El preso era joven, y Orso, bromeando, le tendió un plato de asado, humeante, y una copa de «Lácrima»; mas al verle de cerca, profirió una imprecación.
Falaz ensoñación, mayora loca, nos envuelve en sus acordes de esperpento y sus manos agoreras en un cazo nos revuelven de ingredientes tan dispersos que refractan el sabor en apariencias de plato pasional, dulce solemne bocado de los dioses; mus relleno de simple migajón, o sobras.