Ejemplos ?
Sería menester relatar también cómo los guerreros de Abu Hafáz, después de saquear algunos lugares de la isla, quisieron abandonarla para no tener que luchar con el ejército del emperador de Grecia, y cómo Abu Hafáz, precediendo en esto a los catalanes en Galípoli y a Hernán Cortés en México, hizo incendiar las veinte naves, para que no quedase otro recurso que vencer o morir a la gente de armas que llevaba consigo. Pintaría yo, por último, la guerra sostenida contra los soldados del Imperio griego y cómo fueron vencidos.
Las chimeneas vomitarían torrentes de humo y en el puente de mando conversaría con el comandante de torre, mientras que en el corazón se le pintaría la imagen de una mujer que acaso no fuera su esposa.
Quiso el mercader seguirla para averiguar dónde moraba y quién era; pero la dama había desaparecido en el laberinto de las estrechas calles. Pintaría luego la novela el furioso enamoramiento de Abu Hafáz y su desesperación durante cinco o seis días, a pesar de mil cuidados y misteriosos asuntos que le preocupaban y ocupaban.
En Mayo de 2002 se volvería a renovar gran parte de la flota, esta vez de los ómnibus de la década de 1980, en total fueron 34 ómnibus de los cuales 26 fueron destinados para las líneas urbanas y se los pintaría con una nueva librea de color verde y los 8 restantes para la línea D11 pintados con una librea de color naranja.
También pintaría un mural que sería expuesto en el pabellón diseñado por Josep Lluís Sert, de cinco metros y medio de altura y titulado El segador, obra que desaparecería cuando se desmanteló el pabellón.
Empezó además a pintar figuras ataviadas con vestidos de ricos colores; le interesaban las escenas turcas y orientales y muchas de sus mejores obras se corresponden a este período. Al principio comenzó pintando figuras, pero más tarde pintaría sobre todo paisajes.
Este sentimiento se refleja claramente en una de las series más singulares, armónicas y poéticas de su producción, la conocida posteriormente como Constelaciones. Allí pintaría las 10 primeras obras de la serie, empezando por Alba y La escala de la evasión.
No se idearon como cuadros para ser colgados, sino como patrones para fabricar tapices con las mismas imágenes. Goya pintaría cartones de manera similar en el siglo XVIII.
Pintó playas de Sitges y de Blanes entre otros, pero también pintaba bosques y otros paisajes. También pintaría en París, bajo un puente del Sena.
En el año 1906 vio la luz su primer libro, Del jardín de las doloras, reflexión sentimental sobre la poesía de Ramón de Campoamor, quien lo prologó, y en 1908 una colección de crónicas, Frente a la vida, en cuya portada figuraba una mascarilla suya, obra de Juan José Gárate, quien, años más tarde, le pintaría un soberbio retrato al óleo.
Goya las pintaría a la juvenil edad de 20 años, en 1766, tras formarse en la Academia de Dibujo de Zaragoza y antes de realizar su viaje a Italia, y el mismo año en que concursó por segunda e infructuosa vez al premio de pintura de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Varios años después, los señoríos de Tilantongo y Tezoacoalco fueron unificados por el señor 9 casa, por lo que tal vez el códice cambio de residencia a Tezoacoalco, lugar donde se pintaría la segunda parte de este códice.