Ejemplos ?
Unos dábanme puñetazos en la cara, otros me azotaban cruelmente las espaldas, otros me hundían un par de costillas de un empujón, dábanme puntapiés, me arrancaban los cabellos y me rasgaban el vestido. Así me echaron de la casa, como al bello Adonis, o como al hijo de Caliope, gloria del monte Pimpla: apabullado y hecho pupa.